El Parlamento de Nicaraguaderogó este martes el Decreto 028, que hace referencia a la adhesión del país al Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y Otras Instancias Políticas, suscrito en la ciudad de Guatemala el 15 de octubre de 1987, así como a otros decretos de aprobación de sus protocolos.

De esta forma, el Legislativoratificó la decisión soberana del Gobierno nicaragüense de notificar a la Cancillería de Guatemala, el 3 de octubre en su calidad de Depositario del instrumento constitutivo del Parlacen, la decisión de denunciar, con efecto inmediato, dicho tratado.

“La integración entre nuestros pueblos adquiere su verdadero significado cuando se construye sobre el respeto, el diálogo y el reconocimiento pleno de la soberanía de cada Estado. Y cuando esos principios dejan de encontrar correspondencia en un organismo, retirarse de él no significa renunciar a la integración, sino ejercer legítimamente la soberanía nacional”, expuso la diputada María Auxiliadora Martínez, durante el debate en el plenario.

Recordó que ese foro regional fue creado para contribuir a la paz, integración, el diálogo; y que su propio Tratado Constitutivo reconoce la soberanía de los Estados y el derecho de cada nación a determinar libremente, sin injerencias externas, su modelo político, económico y social.

“Precisamente, ahí está el fondo de nuestra decisión nicaragüense. Cuando un organismo se distancia de los propósitos que justificaron su existencia y deja de representar un verdadero espacio de entendimiento entre Estados soberanos, Nicaragua tiene no solamente el derecho, sino también la responsabilidad de actuar conforme a su Constitución y a sus intereses nacionales”, sostuvo Martínez.

Reiteró que retirarnos del Parlacen no significa retirarnos de Centroamérica, porque el Gobierno y pueblo siguen creyendo en la hermandad histórica de los pueblos y en una Centroamérica capaz de construir su futuro entre iguales, sin tutelajes, sin condicionamientos y sin poderes extranjeros.

“Esta decisión no nace del aislamiento, nace de la dignidad. Nicaragua seguirá dialogando, cooperando, construyendo relaciones de amistad con los pueblos y gobiernos del mundo, ejerciendo plenamente los derechos que nuestra Constitución Política consagra y que nuestra historia nos ha enseñado a defender… El derecho de Nicaragua a ser libre, soberana, independiente y a decidir su propio destino. Ese derecho es innegociable y se ejerce”, finalizó la diputada Martínez.