Las Medidas Coercitivas, Ilegales y Unilaterales (MCU), son instrumentos para aislar a un país del comercio y de las finanzas mundiales, logrando desestabilizar a gobiernos o realizar golpes de Estado. Estas acciones son “crímenes de humanidad en medio de una pandemia”, expresó el doctor Paul Oquist Kelley, Ministro Secretario para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República de Nicaragua.
“La imposición de las medidas unilaterales y coercitivas, a personas e instituciones, son medidas completamente ilegales. Las únicas sanciones legales son aquellas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU)”, explicó el asesor Oquist.
El funcionario informó que las MCU, han afectado a 39 países con más de 2 millones de habitantes, siendo una violación a todos los derechos humanos y civiles, al ser mandatos administrativos sin recurso judicial.

De la misma manera, recordó el comunicado de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. “En este momento crucial, tanto por razones de salud pública mundial, como para respaldar los derechos y la vida de millones de personas en estos países, las sanciones sectoriales deberían aliviarse o suspenderse (…), en un contexto de pandemia global, obstaculizar los esfuerzos médicos en un país aumenta el riesgo para todos nosotros”, planteó.
El ministro, indicó que “Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá han venido imponiendo medidas coercitivas, ilegales y unilaterales a otros países”, acciones al autonombrarse “vigilantes mundiales”, ejerciendo funciones de policía, fiscal, juez y carcelero con extraterritorialidad, fuera del marco de la ley.
El funcionario, enfatizó que la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional, referentes a las Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados, de conformidad con la Carta de la ONU, en la que se establece, que ningún Estado puede aplicar o fomentar el uso de medidas unilaterales económicas, políticas o de cualquier otra índole para coaccionar a otro Estado a fin de lograr que subordine el ejercicio de sus derechos soberanos.
El doctor Oquist Kelley, puntualizó en entrevista en Tn8, que estas medidas, son el remanente en el Siglo 21 de la mentalidad colonial y neocolonial de los Siglos 18, 19 y 20.