En aras de fortalecer el diagnóstico y seguimiento de enfermedades genéticas en Nicaragua, el Ministerio de Salud (Minsa), realizó este jueves el Primer Congreso Nacional de esas especialidades, en la Casa de los Pueblos, en Managua.

El Director de este centro, doctor Gerardo Mejía, indicó que el congreso coincide con la primera etapa de funcionamiento del Centro Nacional de Genética Blanca Segovia Sandino Aráuz, donde ya se realizan estudios de cariotipo de alta resolución y microarreglos, herramientas que permiten identificar alteraciones cromosómicas y brindar diagnósticos más precisos a pacientes y sus familias.

La actividad reunió a 200 especialistas de todo el país, además de dos expertos de México y Argentina, quienes abordaron temas como la parálisis cerebral, las encefalopatías epilépticas y la epilepsia.

Además, Mejía añadió que actualmente Nicaragua cuenta con dos médicos genetistas, pero se ha fortalecido una red nacional mediante diplomados impartidos junto a la UNAN-Managua y el Minsa, formando a 43 médicos, en su mayoría pediatras, para mejorar la detección temprana de síndrome de Down, anemias hereditarias, microcefalias y epilepsias.

El genetista del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón de Chiapas, México, doctor Iván Jiménez, presentó avances sobre secuenciación de exoma completo aplicada a parálisis cerebral y encefalopatías epilépticas, destacando que más del 60 % de los trastornos del neurodesarrollo y hasta la mitad de algunos tipos de epilepsia pueden tener un origen genético.

Finalmente, aseguró que la incorporación de tecnología como los microarreglos coloca a Nicaragua en una mejor posición para reducir la llamada odisea diagnóstica, proceso que en Latinoamérica puede tardar entre 10 y 14 años antes de que un paciente reciba un diagnóstico definitivo.