El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que mantuvo una conversación “muy exitosa” con su homólogo ruso, Vladímir Putin, durante la cual acordaron que Rusia suministrará inmediatamente más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial.

Según detalló, Moscú entregará otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales inmediatamente después. Asimismo, indicó que, dependiendo del estado de las refinerías rusas, el país suministrará otros tres millones de toneladas de diésel en un corto período de tiempo.

El talón de Aquiles de América Latina ante la crisis energética mundial

Trump aseguró que, gracias al “control total” que, según afirmó, ejerce Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz y al acuerdo energético con Rusia, los precios del diésel para los estadounidenses y el resto del mundo caerán rápidamente y en niveles récord. El mandatario subrayó que reducir los precios para los ciudadanos de su país, especialmente para los agricultores, ganaderos y camioneros, constituye su máxima prioridad. Calificó el anuncio de “muy importante” y reiteró que Irán no tendrá armas nucleares.

La última vez que los dos mandatarios hablaron por teléfono tuvo lugar a principios de septiembre. Los líderes discutieron vías para resolver el conflicto ucraniano, analizaron la situación en el campo de batalla e intercambiaron opiniones sobre la reciente visita de los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Moscú y Kiev.

La crisis del diésel

El anuncio del acuerdo llega en medio de la crisis del diésel, con el precio del combustible alcanzando niveles récord con rapidez.

Los precios del mercado mayorista del diésel en la Unión Europea (UE) aumentaron hasta los 1.642,25 dólares por tonelada métrica, el precio más alto documentado desde 2007. El diésel en EE.UU. marcó en septiembre un máximo histórico de 6,4866 dólares por galón, superando el récord de 5,8159 de junio de 2022.