La joven Hillary Pérez Molina de 18 años fue asesinada a golpes y estrangulamiento y no por una estocada con arma blanca por su expareja Ángel Ramón Barrera García de 23 años, aclaró el papá de la víctima, Osvaldo Mairena, quien además sostuvo que el femicida ya tenía planes de matarla. El hecho ocurrió en la comarca Pochocuape, Distrito III de Managua.
“Él la citó el domingo para que fuera a traer al niño, pero en realidad al niño nunca lo llevó, y en cuanto entró a la casa, ahí la agarró y encerró. El dictamen preliminar fue que la asfixió o la ahorcó. Ya ellos tenían cuatro meses separados, desde diciembre, pero ayer él ya tenía tramado hacer esa vaina”, declaró Mairena.
Por su parte, la abuela de occisa, Fátima Meza, corroboró que lo que se dijo en las noticias no era verdad pues su nieta no recibió ninguna puñalada. ”Fueron golpes en la cara y la cabeza al caer en una piedra, indicó.

“Ellos compartían al niño y él se miraba un joven tranquilo. Él la citó para traer a su hijo, pero fue para el daño, porque él no llevó al niño. Ella siempre iba acompañada, pero ayer se fue sola, y solo para eso”, lamentó Meza.
El femicida fue capturado casi a lo inmediato por familiares y vecinos del lugar, que trataron de salvarle la vida a Hilary pero ya fue muy tarde. Tras el horrendo crimen, un niño de un año y medio quedó sin su madre y con su padre tras las rejas.