Los féretros de los cinco nicaragüenses, asesinados a balazos en Santa Cruz, Guanacaste, Costa Rica, fueron sepultados por familiares y amigos, este miércoles, en en el camposanto del municipio de San Dionisio, Matagalpa.
Las víctimas fueron: doña Amparo del Socorro Cardoza Orozco, de 55 años; sus hijos Pedro Hernández Cardoza y Miguel Antonio Jarquín Cardoza, y a su sobrino Jonathan Josué Cardoza Rivas, de 25 años,.
Los cinco compatriotas fueron masacrados a balazos la noche del pasado sábado por tres sicarios que irrumpieron en la vivienda que alquilaban desde una semana antes y quienes los confundieron con vendedores de drogas.
Los cuerpos fueron repatriados ayer martes por la frontera de Peñas Blancas, en Rivas, y luego de la autopsia en el Instituto de Medicina Legal, los trasladaron a su casa de habitación, posterior darle cristiana sepultura.