Solidez fiscal y reservas internacionales mantiene calificación de Nicaragua en B2 de Moody’s Ratings

El fuerte desempeño positivo fiscal y externo de Nicaragua, que compensa desafíos estructurales y fortalece su capacidad para enfrentar eventuales choques externos, fue destacando por la agencia Moody’s Ratings, este martes, lo que permitió mantener una calificación crediticia soberana en B2 en moneda extranjera y nacional, con una perspectiva estable.

La calificadora de riesgo, también reconoció los superávits fiscales consecutivos logrados desde el 2022, con niveles alrededor del 2% del PIB en 2025, superiores a expectativas previas. Dichos, resultados se logran gracias a ingresos, estabilidad recaudatoria de cerca del 29% del PIB y alta ejecución presupuestaria, que fue entre 97-98%.

En su informe, señaló la reducción sostenida de la deuda pública del gobierno, estimada en 35.4% del PIB en 2025, desde 36.9% en 2024, con proyecciones de continuidad a la baja y que la deuda nicaragüense se mantiene entre las más bajas de países calificados en B.

Otro aspecto, que reseñó Moody’s Ratings, es la acumulación récord en Reservas Internacionales del Banco Central, las cuales representan el 13.5% del PIB, cubriendo aproximadamente el 38% de la deuda pública vigente y proyectadas por encima del 30% hasta 2027, uno de los niveles más altos de América Latina.

Indicó que, esos colchones fiscales líquidos reducen significativamente riesgos de financiamiento y liquidez, otorgando alta capacidad de absorción de impactos en un entorno de opciones externas limitadas, que el compromiso de las autoridades en políticas macro fiscales prudentes, sustentan la resiliencia del perfil crediticio y equilibran presiones externas.

Adicionalmente, subraya un perfil favorable de vencimientos de deuda y muy sólida capacidad de pago comparada con otros países con bajas necesidades brutas de financiamiento, del 0.9% del PIB en 2025 y acceso sostenido a financiamiento externo concesional.