Lo que muchos veían venir hace cuatro meses por el inicio nada rentable sucedió: el ferry entre Costa Rica y El Salvador se suspendió en forma indefinida, destacaron este martes varios medios costarricenses.
Desde hace semanas no se mostró mayor interés en continuar con el servicio, por lo que la decisión fue confirmada por un personero de la empresa Marina Intercontinental S. A. (Marinsa), representante en Costa Rica de la empresa Blue Way Corporation, propietaria panameña de la nave.
Luego, Verny Jiménez, director de la División Marítimo Portuaria del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), afirmó a medios como el diario La Nación, Noticias Monumental y Crhoy.com, la suspensión bajo el supuesto de que están en una “reestructuración” del negocio.
El funcionario indicó que ya tienen un plan B en el caso que la compañía no continué con el servicio. Dijo que ya tienen acercamientos con empresas panameñas y mexicanas para atender la operación; y que a finales de enero podría darse una reunión para avanzar en esa vía.

El ferry entre esos dos países, inició a funcionar el 10 de agosto, cuando salió desde el Puerto de La Unión (El Salvador), y el 11 desde Puerto Caldera (Costa Rica), sin embargo la cantidad de furgones transportados en ambas vías no fue la esperada.
Desde un principio se dijo que iba a operar 2 veces por semana (en ambos destinos), pero a las semanas que comenzó el servicio, se redujo a uno por semana.
La nave tiene capacidad de hasta 100 furgones con carga por viaje, y la idea inicial era movilizar, al menos, 400 furgones por semana entre ambos países.
El transbordador, bautizado como Blue Wave Harmony, en su primer viaje arribó sólo con 15 furgones, y se regresó solo con 2, lo cual fue confirmado por Mario Rodríguez, director ejecutivo de Trasmares, empresa a cargo de la operación del ferry en Costa Rica.
El segundo viaje del ferry estaba programado para el 14 de agosto, sin embargo, la operación se reprogramó para el 17.
Michael Volks, director ejecutivo de Blue Wave Corporation, justificó en ese momento, que la suspensión obedeció a “ajustes” en las operaciones en ambos puertos.

“Desde un principio nos quedaba claro que esto va a tardar unos cuatro meses de fase de arranque, porque es una nueva modalidad, que algunos tal vez tienen sus reservas y quieren entender mejor cómo funciona; y otros que simplemente tienen que adaptar toda la cadena logística”, respondió en esa oportunidad ante la pregunta que si traer dos furgones era rentable.
El pasado 30 de septiembre, el mismo ejecutivo de la empresa panameña dijo que el promedio de ocupación movilizada entre los dos países, era de un 10 %.
Las autoridades ticas han dicho que el aporte del país para la operación del ferry supera los $2 millones.