Temporada ciclónica en el Atlántico sería menos activa

Aunque la temporada de ciclones tropicales inició el 15 de mayo en el Océano Pacífico, es a partir de este 1 de junio, que arranca en el Océano Atlántico, y se prolonga hasta el 30 de noviembre.

Recientemente la Universidad Estatal de Colorado (CSU), anunció que para 2023 se espera una temporada activa, más de lo habitual en el Océano Pacífico, mientras en el Atlántico, sería normal y hasta 10 por ciento por debajo del promedio.

La media anual en el Atlántico es de 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes mayores, pero según lo pronosticado por el Alma Mater, durante 2023 se prevé un total de 13 y 16 tormentas con nombre, 6 huracanes, y 2 grandes huracanes, lo cuales podrían alcanzar la categoría 3 o más.

Por el lado del Pacífico se esperan de 9 a 11 tormentas tropicales. De 4 a 6 huracanes categoría uno o dos; de 3 a 5 huracanes categoría tres, cuatro y cinco; haciendo un total de 16 a 22 sistemas.

Se estima que habrá de 10 a 16 sistemas en el Océano Atlántico; y de 10 a 22 sistemas en el Océano Pacífico.

Este año, meteorólogos han pronosticado que la temporada vendrá acompañada del fenómeno conocido como “El niño”, mismo que tendrá una repercusión en los fenómenos meteorológicos que se esperan. Este, ha ayudado a disminuir la actividad ciclónica, por lo que será favorable durante 2023.

De acuerdo con información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, un huracán es el más severo de los fenómenos meteorológicos, conocidos como ciclones tropicales.

Estos son sistemas de baja presión con actividad lluviosa, mismo que vienen acompañados de fuertes vientos que rotan en contra de las manecillas del reloj o en forma ciclónica.

Un ciclón tropical puede ser categorizado de tres maneras, dependiendo de los vientos que se presenten durante el mismo.

Menores o iguales a 62 km/h son conocidos como depresión tropical; de 63 a 117 km/h se llaman tormenta tropical, mientras que los que exceden los 118 km/h se determinan como huracán.

Las partes principales de un ciclón tropical son las bandas nubosas, la cuales son en forma de espiral y se producen alrededor de su centro. El ojo del huracán se considera un sector en calma, con poca nubosidad cuyo diámetro puede ser de entre 30 y 65 kilómetros.

Los huracanes pueden ser catalogados en seis categorías dependiendo de los daños provocados:

Categoría 1: Inundaciones en la costa, sin daños en edificios, solo en casa móviles y árboles. (119-153 km/h)

Categoría 2: Inundaciones y rotura de pequeñas presas o puentes, ocasionando daños en tejados, puertas y ventanas, además de un daño considerable en la vegetación y casas móviles. (154-177 km/h)

Categoría 3: Ocasiona grandes inundaciones, llegando a cubrir por completo islas. Deja daños estructurales en viviendas residenciales y pequeños edificios, aunque no ocasiona su desplome. Aunado a esto, se presenta destrucción de casas móviles. (178-208 km/h)

Categoría 4: Inundaciones extensas, provocando desplome de pequeñas edificaciones y casas residenciales. (209-251 km/h)

Categoría 5: Inundaciones graves, ocasionando la destrucción completa de tejados, casas residenciales y pequeños edificios. Se requiere de una evaluación total por parte de las autoridades. (252 km/h o más)

Categoría 6: Determinada para aquellos ciclones tropicales que alcancen velocidades de hasta 350 km/h.