Nicaragua, ubicada estratégicamente en el corazón de la región centroamericana, ha emergido como una plataforma comercial clave, por tal razón la reciente firma del tratado de libre comercio con China, tiene el potencial de generar significativos beneficios económicos y de bienestar para las familias nicaragüenses, informó este jueves la vicepresidenta Rosario Murillo.

“Un mercado enorme para la calidad de productos y magníficas relaciones sociales, de paz, unión y calidad entre nuestras naciones, China y Nicaragua”, aludió la vicemandataria en su comunicación diaria con la población nicaragüense.

La posición geográfica de Nicaragua la convierte en un punto de conexión vital entre América del Norte y del Sur. Con su acceso a importantes rutas marítimas y terrestres, el país se presenta como una puerta de entrada y salida para el comercio regional. Esta firma del tratado con China amplía esta posición estratégica al proporcionar a Nicaragua una ventana hacia el mercado internacional, brindando así mayores oportunidades de exportación e importación.

El tratado con China representa una oportunidad para diversificar la economía nicaragüense. Al tener acceso a una gama más amplia de productos y materias primas chinas, las empresas locales pueden mejorar su competitividad y eficiencia.

La exposición a nuevas tecnologías, prácticas comerciales y flujos de inversión también podría estimular el crecimiento económico a largo plazo.

La funcionaria de alto cargo, destacó que Nicaragua ya tiene una sólida base de acuerdos comerciales en vigor. Con 13 acuerdos comerciales bilaterales y de integración en su haber, el país ya ha establecido relaciones comerciales preferenciales con una base de consumidores de aproximadamente mil 500 millones.

La firma del tratado con China se traducirá en una duplicación de las oportunidades de acceso al mercado, lo que potenciará la expansión del comercio y las exportaciones nicaragüenses.

La vicepresidenta Murillo, resaltó que esta alianza con China no solo abrirá un mercado amplio para productos de alta calidad, sino que también fortalecerá los lazos comerciales, de cooperación y de paz entre ambas naciones. Esta asociación puede llevar a la transferencia de conocimientos y tecnologías, así como al fomento de la inversión extranjera directa en Nicaragua.

La expansión de los accesos al mercado, la mejora en la competitividad y el estímulo al crecimiento económico son elementos clave que podrían traducirse en un mayor bienestar para las familias nicaragüenses y en un impulso al desarrollo sostenible en el país, subrayó la vicemandataria.