Carlos Enrique García Rosales, un nicaragüense de 29 años de edad, falleció en su apartamento en Wisconsin, Estados Unidos, a causa de un infarto fulminante.
Según informes, de la entidad Texas Nicaraguan Community, divulgados este jueves la víctima se encontraba en la habitación con amigos cuando comenzó a quejarse de malestar y, repentinamente, colapsó al suelo, sosteniéndose el pecho.
A pesar de que sus amigos llamaron de inmediato al número de emergencias 911, los paramédicos, al llegar, lamentablemente confirmaron su fallecimiento en el lugar.
García, originario de Juigalpa, Chontales, llevaba 10 meses residiendo en Wisconsin. Su trágica partida deja en Nicaragua a un niño de 5 años en la orfandad.
En otro caso, la familia del coterráneo Exequiel Córdoba Martínez, de 37 años, se encuentra desesperada por su desaparición en Denver, Colorado, desde el pasado 10 de septiembre.
Sus padres, José Córdoba y Juana Martínez, mencionan que su hijo dejó de comunicarse con ellos hace 18 días, lo cual era un hábito diario desde su llegada a Estados Unidos, donde estaba trabajando.
Mientras que la ciudad de Denver, también se ve afectada por la misteriosa desaparición del connacional Francisco Javier Barrera Solís, originario de Somoto, Madriz. La familia de Barrera Solís no ha tenido noticias suyas desde el pasado 1 de agosto, cuando se mudó desde New York.