Nicaragua rechazó en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU un informe presentado por la alta comisionada Michelle Bachelet, al que consideró un nuevo acto injerencista destinado a satisfacer apetitos imperiales.
“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional desconoce este reporte y lo denuncia como una más en una cadena de agresiones imperiales que ha promovido crímenes de odio, terrorismo y destrucción en la patria de Rubén Darío y Augusto César Sandino”, afirmó la Procuradora General de la República, Wendy Carolina Morales.
Morales subrayó en diálogo interactivo de la sesión 46 del Consejo, el repudio absoluto al informe y a su carácter unilateral, parcializado y carente de objetividad.
Este reporte confirma la politización y la manipulación en el tema de los derechos humanos y es parte de la instrumentalización injerencista en los caminos y los procesos de soberanía y dignidad que los pueblos recorremos, advirtió.
La procuradora general nicaragüense recordó que su país ha sido blanco a través de la historia de las pretensiones de dominación de potencias extranjeras, interesadas en su valor estratégico.
En su intervención, Morales repudió la cruzada para descalificar y denigrar a autoridades e instituciones de la región y llamó la atención acerca de la falta de moral y de derecho de los poderosos para juzgar a otros.
La politización y la manipulación de los derechos humanos son inaceptables, al igual que el atrevimiento de potencias imperiales y coloniales a promover reportes que nunca cuestionan sus propias flagrantes y terribles violaciones contra pueblos que han masacrado y saqueado en todos los continentes, sentenció.
Asimismo, defendió en el Consejo el derecho de los Estados a tomar su propio camino de manera soberana y sin vergonzosos tutelajes foráneos.