El fundador de Blackwater, Erik Prince, es acusado de ayudar a evadir el embargo de armas impuesto por la ONU contra Libia, según un informe del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los expertos de la organización revelaron que Prince hizo una propuesta a Jalifa Haftar, jefe del autoproclamado Ejército Nacional Libio, de organizar la operación ‘Proyecto Opus’ durante su reunión en El Cairo (Egipto) en abril del 2019.
Dicha operación consistía en proporcionar a las fuerzas del general libio helicópteros de asalto, aviones de vigilancia, drones, así como capacidades cibernéticas, de inteligencia y de focalización. “También incluyó las tareas de secuestrar o eliminar a personas, consideradas objetivos de alto valor en Libia”, señala el documento.
Sin embargo, el componente aéreo y marítimo del “Proyecto Opus” fue cancelado en junio del 2019, después de que Haftar, decepcionado con la calidad del material suministrado, “lanzara amenazas contra la dirección de la empresa”. Como consecuencia, 20 de sus efectivos tuvieron que ser evacuados a Malta.
Por segunda vez los operativos del “Proyecto Opus” fueron puestos en marcha en Libia en abril y mayo del 2020, con el fin de “localizar y destruir objetivos de alto valor”. No obstante, la operación fue abortada nuevamente por motivos de seguridad.
El portavoz de Prince negó las acusaciones y subrayó que “no tuvo absolutamente nada que ver con ninguna operación en Libia en el 2019, o en cualquier otro momento”.
Blackwater (su nombre actual es Academi) forma parte de Constellis, familia de empresas militares privadas.