Una caravana formada por unos 3.000 migrantes originarios de países de Sudamérica y África partió el domingo del estado Chipas, cerca de la frontera entre México y Guatemala, rumbo a EEUU.
Según medios locales, los migrantes salieron a pie desde el municipio de Ciudad Hidalgo, que está junto a un río que marca la frontera con Guatemala, para llegar a Tapachula, a 40 kilómetros, y proseguir el viaje hacia el norte.
Esta nueva caravana se da a cuatro meses de las elecciones en EEUU donde el tema migratorio se intensifica en campaña. En declaraciones a la agencia AP, algunas personas dijeron que desean llegar al país norteamericano antes de los comicios, porque temen que gane el candidato y exmandatario republicano Donald Trump y cumpla sus amenazas de deportar a migrantes, cerrar las fronteras y restringir todavía más las condiciones de acceso.
“Corremos el riesgo de que nos bloqueen los permisos [para cruzar la frontera]”, aseguró Miguel Salazar, originario de El Salvador.
Los migrantes suelen organizarse en grupos en un intento de hacer la travesía más llevadera y no ser atacados por bandas o detenidos por funcionarios de inmigración mexicanos.