El presidente de Argentina, Javier Milei, provocó una nueva polémica este martes al firmar un decreto que le otorga a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) “fondos reservados” por un total de 100.000 millones de pesos (alrededor de 107,9 millones de dólares).
La medida es controvertida porque estos recursos millonarios se gastarán de manera discrecional, no se sabrá en que serán utilizados y tampoco se auditarán.
Además, contradice el lema con el que Milei comenzó su Gobierno el pasado 10 de diciembre: “no hay plata”.
Los fondos se autorizaron a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, y después de que la semana pasada el Gobierno anunciara la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y el regreso de la SIDE, nombre que tuvo entre 1946 y 2015.
La “nueva” SIDE encabeza el Sistema de Inteligencia Nacional que integran otros cuatro organismos que están al mando de Sergio Neiffert, un hombre de confianza de Santiago Caputo, el principal asesor de Milei que es cuestionado porque permanece en las sombras con el pretexto de que no cobra ningún sueldo.
“Resulta necesario asignar las partidas presupuestarias que permitan solventar, inicialmente, las acciones para la reorganización del Sistema de Inteligencia Nacional”, señaló el decreto que advirtió que el fin es garantizar la seguridad, defensa e integridad del país sudamericano.
“En atención a la naturaleza del destino de los fondos asignados y que su publicidad afectaría el normal desarrollo de las tareas de los órganos que integran el citado sistema, corresponde establecer su carácter reservado“, agregó para justificar el secretismo en el uso de los multimillonarios fondos.