El Senado de México aprobó este miércoles en lo general y en lo particular la reforma judicial que promovió el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Tras analizar y debatir el proyecto oficial, los congresistas avalaron la controvertida iniciativa por 86 votos a favor y 41 en contra.
El pasado domingo, 8 de septiembre, los integrantes de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron la reforma judicial también en lo particular y en lo general, por lo que restaba su tratamiento final en el pleno de la Cámara Alta.
Ahora la iniciativa pasará a los 31 congresos locales para su aprobación, donde será necesario que al menos 17 de ellos la validen.
Un tratamiento conflictivo
La sesión de este lunes, 10 de septiembre, debió ser suspendida por la irrupción de manifestantes opositores en el Palacio Legislativo de San Lázaro, en Ciudad de México, quienes entraron al grito de “¡Traidores, traidores!”, en referencia a los senadores que apoyaban la reforma.
Similares contratiempos surgieron la semana pasada en la sede del Legislativo, que fue bloqueada por los manifestantes antes del debate en la Cámara de Diputados. La Cámara Baja también tuvo que sesionar en una sede alterna, donde, tras varias horas, fue finalmente aprobada por 359 votos a favor y 135 en contra, en sus términos generales.
Tras la interrupción de este martes por la toma del Congreso, el titular del Senado, Fernández Noroña, informó a través de la red social X que el debate se reanudaría en la antigua sede de ese Parlamento, conocida como la Casona de Xicoténcatl.
La sesión vino precedida por una intensa polémica sobre la mayoría calificada que se requería para aprobar el proyecto.
La bancada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados, que se había pronunciado a favor de la reforma, señalaba que sólo se requerían 85 votos de los 128 votos que estaban en juego, sobre la base de información publicada en 2020 por el Senado sobre este tema.
Por el contrario, para la oposición la propuesta requería el voto de 86 senadores, un número que las fuerzas leales a López Obrador no tenían asegurado en la previa. El voto que declinó la balanza hacia la aprobación fue el del panista Miguel Ángel Yunes.