La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, tachó de “ridícula” la declaración del Departamento de Estado de EEUU de supuesta no implicación en el asesinato del jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia, Ígor Kirílov, que tuvo lugar este martes en Moscú.
“Resulta ridículo oír a quienes crearon el régimen de Kiev, lo patrocinan, le dan dinero y le suministran armas afirmar incontroladamente su pseudoinocencia”, denunció la vocera. “La prueba es clara: Washington no ha condenado ni una sola vez un solo atentado terrorista cometido o asesinato planificado por el régimen de Kiev”, agregó.
❗ El jefe de las tropas de protección NBQ de Rusia fallece por una explosión en Moscú
— Sepa Más (@Sepa_mass) December 17, 2024
El teniente general Ígor Kirílov murió la madrugada de este martes por la detonación de un artefacto explosivo. pic.twitter.com/FXPaeVan1j
En sus redes sociales, Zajárova también señaló que se trata de “otro atentado terrorista”, que “fue la continuación y el desarrollo de la espiral de aprobación occidental de los crímenes de guerra de los militantes del régimen de Kiev”.
El general Ígor Kirílov y su ayudante fueron asesinados frente a un bloque de apartamentos “en un momento en que la gente va a trabajar, los niños van a la escuela y a la guardería”, dijo. “Ya ha pasado un día. ¿Dónde está la reacción del extranjero? ¿Dónde están los ‘civilizados’? ¿Dónde están los ‘objetivos’?”, se preguntó.
La diplomática condenó el hecho de que, en lugar de una reacción oficial, solo haya informes de los medios de comunicación occidentales que afirman que Kirílov es, según el servicio de seguridad ucraniano, “un objetivo absolutamente legítimo”.
“La investigación establecerá los detalles: quién mató, quién lo ordenó. Solo que ahora ya está claro, hay una tercera categoría de criminales: quién estimuló y quién alimentó”, enfatizó Zajárova. “Todos los que celebran los atentados terroristas o los silencian deliberadamente son cómplices. Y el silencio de la Secretaría General de la ONU es un claro signo de venalidad”, concluyó.