El régimen ucraniano habría acordado con Estados Unidos las condiciones de un acuerdo sobre acceso de Washington a los recursos minerales del país eslavo, cuya versión inicial fue rechazada por Kiev la semana pasada, informa The Financial Times citando a funcionarios ucranianos.
Kiev ahora estaría dispuesto a firmar el tratado sobre la explotación conjunta de recursos minerales, incluidos petróleo y gas natural, después de que Washington renunciara a su exigencia de recibir 500.000 millones de dólares en ingresos potenciales de la explotación mineral para cubrir la asistencia prestada a Kiev.
Los funcionarios citados aseguran haber negociado condiciones más favorables y describen el acuerdo como una forma de ampliar sus relaciones con Washington y de mejorar las perspectivas de Ucrania tras el conflicto con Rusia, que acaba de cumplir tres años.
FT asegura haber tenido acceso a la versión final, fechada el 24 de febrero, que contempla la creación de un fondo al que Kiev destinará el 50 % de las ganancias de las futuras monetizaciones de los recursos minerales en propiedad estatal y que se usará para invertir en proyectos en Ucrania.
Esta condición no abarca los recursos que ya llenan las arcas ucranianas, de tal forma que las operaciones actuales de Naftogaz y de Ukrnafta, los mayores productores de gas y crudo ucranianos, no se verán afectadas.
Cuestiones sin resolver
Sin embargo, el acuerdo omite cualquier referencia a garantías de seguridad por parte de EEUU, en las que Kiev insistía desde el principio como condición para aceptar el acuerdo.
Asimismo, deja en el aire cuestiones cruciales pendientes de concreción, como la participación estadounidense en el fondo, la jurisdicción del acuerdo y las condiciones de los acuerdos de propiedad conjunta.
Según los funcionarios ucranianos, se trata todavía de un acuerdo marco, mientras que las ganancias del fondo no cambiarán de dueño hasta que el fondo esté en marcha. La nueva versión, sostienen, ha sido aprobada ya por los ministros de Economía, de Justicia y de Exteriores.
La viceprimera ministra, titular de Justicia y jefa de la delegación ucraniana en las conversaciones, Olga Stafaníshina, asegura que el acuerdo es “solo una parte del panorama”.