Sputnik – Marcela Rivera /. Nicaragua preserva la exposición de las “alfombras pasionarias”, elaboradas durante la Semana Santa en el barrio indígena de Sutiaba, ubicado en la ciudad occidental de León, esto como una expresión de las tradiciones ancestrales que sobreviven al paso del tiempo en la nación centroamericana, afirmó a Sputnik el artesano Alberto Pérez.
“Es una tradición que se ha venido de época en época y es algo que nos han dejado nuestros ancestros, vienen personas de diferentes países a observar las alfombras y cada vez nosotros buscamos una alternativa para que la alfombra tenga un realce diferente”, expresó Pérez, habitante de la “calle de las alfombras” del barrio leonés.
Este arte sacro se ha perfeccionado en el tiempo gracias al uso del aserrín y los tintes coloridos para darle forma, viveza y texturas a las “alfombras pasionarias”, manifestó Pérez.
“Recuerdo que cuando estaba chavalo teníamos a nuestros ancestros que hacían alfombras de ceniza y hacían alfombras de cuero de leviatán”, agregó Pérez.
Para la visitante María Somarriba, las “alfombras pasionarias” son una auténtica expresión cultural de León, pues solo en este departamento de Nicaragua existe dicha tradición.
“Cada año nos gusta venir a apreciar el arte de nuestro pueblo indígena y además que son tradiciones religiosas, culturales que forman parte de nuestra idiosincrasia. Esto es arte y además es fe”, expresó.
Así pues, para mantener viva esta herencia cultural latinoamericana, el Instituto Nicaragüense de Turismo y la alcaldía de León, coordinan con las familias de Sutiaba la elaboración de los tapetes de arte sacro que resultan llamativos para nacionales y extranjeros.