Los jubilados argentinos se reunirán este miércoles en las inmediaciones del Congreso, como ya es habitual, de donde marcharán hacia Plaza de Mayo para exigir un aumento de sus haberes y expresar su repudio al Gobierno de Milei.
A la protesta se unirán la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue (ADUNC) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), además de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones piqueteras como el Polo Obrero y el MST.
La ADUNC y la CTA aseguraron que la protesta servirá como antesala de la movilización del Día del Trabajador convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el 30 de abril.
Por su parte, el Movimiento Evita, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) dieron a conocer que no se movilizarían, pero aseguraron que enviarán delegaciones representativas.
Los manifestantes también rechazarán la reforma laboral y previsional, y expresarán su repudio al Gobierno de Javier Milei, a la ministra Patricia Bullrich y al acuerdo con el FMI.
La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) destacó que la protesta honra el legado del papa Francisco, quien criticó el capitalismo desenfrenado y defendió a los más vulnerables.
El comunicado de la convocatoria denuncia las políticas del Gobierno de Milei, el hambre, el endeudamiento y la represión, además, exige el fin del ajuste contra quienes «trabajaron toda su vida».
Entre las consignas figuran: «¡No al pacto con el FMI!», «Aumento de las jubilaciones a $1.500.000», y «la devolución del 100% de cobertura médica por parte del PAMI».
La marcha ocurrirá a casi un mes de la represión del 12 de marzo, donde el fotoperiodista Pablo Grillo resultó gravemente herido, y luego de la última protesta, en la que al menos 116 personas sufrieron lesiones, incluyendo menores de edad y el diputado Alejandro Vilca.