Panamá es el único país del mundo con una planta productora de moscas estériles para control del gusano barrenador y la tiene, bajo acuerdo con EEUU, para exterminar a este animal tan dañino para el ganado y, por ende, para la economía.
Inaugurada en julio de 2006 en Pacora, corregimiento del distrito de Panamá, es una instalación industrial diseñada para la producción en masa de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG), refiere Copeg, la comisión entre ambos países para este fin.
La meta es “mantener una barrera biológica al este de Panamá, como parte de un programa de erradicación y control regional, gestionado por una comisión conjunta operada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá”.
Se basa en la llamada Técnica del Insecto Estéril (TIE) que implica criar grandes cantidades de insectos macho de la plaga, alimentarlos y esterilizarlos mediante radiación. Luego soltarlos en el campo para que se apareen con hembras fértiles que terminan inhibidas de reproducción, reduciendo progresivamente la especie.
La planta tiene una producción de 20 millones de pupa (etapa en el ciclo de vida de las moscas donde la larva se transforma en un adulto) y hasta 100 millones de insectos estériles por semana, por lo cual está capacitada para proveer a América del Sur y el Caribe.
El caso mexicano
El CBG se daba por extinguido, pero desde principios de año se reportan brotes en países centroamericanos y en el sur de México. De hecho, EEUU decidió cerrar la frontera sur a las exportaciones de ganado mexicano por esta situación.
“Hay mucho trabajo por parte de Sader [Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural]”, respondió el 10 de junio la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. “Se está controlando, que es lo más importante”, añadió en conferencia.
Sheinbaum indicó que “hay una comisión de EEUU en este momento en México revisando todas las medidas que se están tomando con el objetivo de que abra la frontera pronto“.