La Embajada japonesa en Manila ha anunciado que Japón y las Filipinas profundizarán su cooperación en la defensa mediante ejercicios militares conjuntos que se llevarán a cabo la próxima semana.
En un comunicado la Embajada nipona describió el simulacro como “un hito significativo” en la cooperación militar entre las dos naciones. Las maniobras empezarán el 5 de julio en la base aérea Clark, ubicada en la isla filipina de Luzón, y durarán cuatro días.
Los ejercicios se centrarán en operativos aéreos bilaterales de mitigación de desastres naturales y ayuda humanitaria. El entrenamiento será protagonizado por el avión Lockheed C-130 Hercules de la Fuerza Aérea de Autodefensa japonesa, que simulará el suministro de ayuda a áreas aisladas y será operado por tripulaciones de ambos países.
“Japón y las Filipinas son países propensos a desastres naturales y tienen mucho que compartir en las operaciones de mitigación y rescate de vidas”, comentó el mayor Mizuno Masaki, comandante de unidad de la Fuerza Aérea nipona.
El comunicado japonés subrayó la dedicación de Tokio a la supremacía de la ley en la región Indo-Pacífico, que EE.UU. y sus aliados consideran que ha sido socavada por las reclamaciones territoriales y acciones de China en la región.
Las Filipinas y Japón tienen intereses opuestos con China en los mares de la China Meridional y Oriental. Las reclamaciones de China, que viene aumentando su presencia militar en aguas disputadas, han sido rechazadas por la comunidad internacional y sus vecinos.