Barcelona será este domingo 31 de agosto el punto de partida para una de las expresiones de solidaridad internacional más contundentes del último año: la salida de la Global Sumud Flotilla, una misión civil con destino a Gaza que busca romper simbólicamente el bloqueo israelí e ingresar ayuda humanitaria para una población asediada desde 1948.
Desde el puerto de Moll de la Fusta, bajo el sol del Mediterráneo y acompañados por cientos de personas, más de 20 embarcaciones zarparán con activistas de todo el mundo a bordo. Son delegaciones de 44 países, unidas bajo una misma bandera: la denuncia del cerco impuesto por Israel y la defensa de los derechos del pueblo palestino.
La flotilla está compuesta por barcos de diferentes tamaños, cargados con suministros médicos, alimentos y material educativo, y acompañados por figuras públicas como la actriz estadounidense Susan Sarandon, la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la activista climática sueca Greta Thunberg, quienes decidieron sumarse para visibilizar la causa.
Durante los días previos a la partida, Barcelona ha sido escenario de conciertos, foros y actividades culturales en apoyo a Palestina. Decenas de organizaciones sociales catalanas, europeas y árabes impulsaron el evento, que fue también acompañado por movimientos similares en Valencia, Mallorca, Euskadi y Navarra, donde se organizaron marchas y actos públicos.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó que el Gobierno brindará protección diplomática y consular a los tripulantes de la flotilla, en caso de que surjan incidentes durante la travesía. La medida busca prevenir posibles detenciones o represalias, como ha ocurrido en flotillas anteriores interceptadas por la ocupación israelí en aguas internacionales.
“España va a proteger a sus ciudadanos, a quienes participan de forma pacífica en una acción humanitaria, dentro del marco legal internacional”, declaró Albares, quien además anunció un plan que presentará ante la Unión Europea para aliviar la hambruna en Gaza y exigir medidas contra quienes impidan el ingreso de ayuda.
El próximo destino de la flotilla será el puerto de Túnez, donde se sumarán otras embarcaciones antes de poner rumbo a la franja de Gaza. Aunque los organizadores son conscientes de que podrían ser bloqueados antes de llegar a destino, insisten en que el objetivo va más allá de lo logístico: es una acción simbólica y política de alcance global.
Cuando nuestro Gobierno sigue sin romper relaciones diplomáticas y comerciales y sigue sin decretar un embargo total de armas al Estado terrorista de Israel, solo queda la solidaridad de la gente decente como las compañeras que embarcarán en la Flotilla.https://t.co/3ua0wYzplU pic.twitter.com/AJsLPvVCpq
— Podemos (@PODEMOS) August 30, 2025
El nombre elegido, “Global Sumud Flotilla”, evoca el concepto árabe sumud, que significa “perseverancia” o “resistencia”. En este caso, resistencia civil frente a la ocupación, el bloqueo y el silencio internacional. “Navegamos por la justicia, navegamos por la paz, navegamos para que el mundo no mire hacia otro lado”, dijeron los representantes del movimiento jornadas antes de zarpar.
Mientras tanto, en Gaza, la situación humanitaria continúa siendo alarmante. Según informes recientes de Naciones Unidas, más del 80 % de la población depende de ayuda internacional y el acceso a agua potable, electricidad y medicinas es cada vez más limitado.
En América Latina, organizaciones sociales, pueblos originarios, colectivos estudiantiles y comunidades religiosas han expresado su respaldo a la flotilla y al pueblo palestino, denunciando el doble rasero de los países que justifican o silencian la ocupación. En Caracas, Buenos Aires y La Paz ya se anuncian concentraciones en embajadas para acompañar esta travesía solidaria.
Tomado de teleSUR