Los datos oficiales desmienten el discurso mantenido por el presidente de los EEUU, Donald Trump, que desde que arribó a la Casa Blanca, el pasado mes de enero, ha criminalizado a los inmigrantes, especialmente a los irregulares, acusándoles de agravar la crisis de la droga que vive el país.
Los ciudadanos estadounidenses representan el 78 % de todas las condenas a nivel nacional en 2024 relacionadas con el tráfico de drogas, según los datos analizados por el Instituto Cato.
Desde el 2 de septiembre, el Ejército de EEUU ha estado implementando una nueva táctica consistente en atacar a embarcaciones en aguas del Caribe y del océano Pacífico. Casi una decena de ataques han acabado con la vida de más de 30 personas.
La Administración Trump asegura que se trata de navíos que transportaban drogas para introducirlas en territorio estadounidense. Con las imágenes tomadas por drones de la destrucción de las embarcaciones, se alimenta la narrativa de que los cárteles de la droga extranjeros y las organizaciones criminales compuestas principalmente también por forasteros son los principales responsables de la introducción de las sustancias ilegales, principalmente el fentanilo.
Los datos del propio Gobierno estadounidense lo desmienten, mostrando que cuatro de cada cinco delincuentes en este ámbito eran nacionales. Así, eran ciudadanos estadounidenses 9.362 de los 12.004 condenados en todo el país.

A la cabeza y en crecimiento en el tráfico de fentanilo
Los estadounidenses fueron el 80,11 % de los condenados por todo tipo de tráfico de droga, el 84,28 % de los que lo fueron por traficar con fentanilo y el 77,99 % de los que lo hicieron con drogas distintas al fentanilo.
También fueron abrumadora mayoría en los distritos fronterizos de suroeste, la zona fronteriza de EE.UU. con México que incluye partes de los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas.
Es en esa zona donde más hincapié hacen los mensajes políticos que hablan de la inundación de drogas del país por parte de los inmigrantes vinculados a los cárteles extranjeros. Allí los ciudadanos estadounidenses representan el 72 % de los condenados.
Esta preeminencia de ciudadanos nacionales se explica porque las organizaciones de narcotráfico prefieren contratar a esos sujetos que no tienen trabas para entrar en territorio estadounidense y suelen ser objeto de un menor escrutinio.
Así, entre los años 2018 y 2024, los ciudadanos estadounidenses representaron 3.058 de los 3.874 traficantes de fentanilo condenados en los distritos fronterizos suroeste (78,9 %).