La convocatoria a una protesta en contra de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha desatado un intenso debate sobre qué es y quiénes integran la llamada Generación Z, una denominación a nivel mundial que incluye a jóvenes nacidos entre 1997 y 2010.
Todo comenzó el pasado 29 de octubre, cuando las redes sociales se colmaron de videos de supuestos miembros de la abreviada ‘Gen Z’, como se suelen identificar, con llamados a marchar este sábado 8 de noviembre para exigir la revocación del mandato de Sheinbaum debido a la conmoción que provocó el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Meza.
Las suspicacias se gestaron cuando la movilización se postergó una semana después, para el 15 de noviembre, con el fin de coincidir con la protesta “Salvemos la democracia”, organizada por políticos y empresarios opositores.
La publicación de memes, reels y todo tipo de formatos digitales en las redes, que llevan el nombre de ‘Gen Z’, ha sido incesante y hace parecer que los jóvenes mexicanos están desencantados con el Gobierno y, en particular, con la presidenta.
Mirada crítica
Sheinbaum advirtió esta semana que la marcha no es genuina ni representa a la juventud, ya que la convocatoria es realizada por cuentas no verificadas que difunden videos creados con inteligencia artificial.
“Hoy es muy fácil hacerlo con distintas aplicaciones, o no sé cómo se dice, programación de inteligencia artificial, que es muy accesible poder hacer todos estos videos. Entonces, eso llama la atención”, dijo al destacar que legisladores opositores, que por edad nada tienen que ver con la Generación Z, promovieron la marcha en la Cámara de Diputados.
Luego de explicar el funcionamiento del ‘scroll’ (desplazamiento de la pantalla) y los algoritmos, la mandataria convocó especialmente a los jóvenes a evaluar con una mirada crítica lo que ven en las redes sociales para diferenciar la información de la propaganda y “el uso manipulador” que se le puede dar en México a un movimiento que ha tenido su eco en otros países.
La presidenta se refirió así al emblema usado por la supuesta Generación Z que promueve la marcha, ya que está basado en el animé One Piece, en particular, una calavera sonriente con un sombrero de paja.
Este particular emblema ha sido usado, con adaptaciones locales, en las protestas que se realizaron este año en países como Indonesia, Nepal y Madagascar, donde hubo graves crisis políticas. La imagen es reconocida como un símbolo de resistencia de los jóvenes a nivel internacional.