Estados Unidos ha otorgado a Hungría una exención de sus sanciones relacionadas con los hidrocarburos rusos, anunció este jueves el primer ministro del país europeo, Viktor Orbán, tras reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca.
“Recibimos la exención total de sanciones para el gasoducto Turkish Stream y el oleoducto Druzhba”, anunció en rueda de prensa Orbán, que precisó que se trata de una exención “general e ilimitada”. Asimismo, comunicó que Washington ha decidido “abolir por completo” las sanciones que impedían la construcción de la central nuclear Paks-2, diseñada por la corporación rusa Rosatom.
Orbán también indicó que Washington está interesado en la estabilidad económica de Hungría, como demuestra el establecimiento de un nuevo sistema de cooperación entre ambos países. Según el jefe del Gobierno húngaro, las partes revisaron las inversiones estadounidenses en Hungría y él solicitó al presidente estadounidense que apoyara nuevas inversiones.
“En Hungría operan alrededor de 1.400 empresas estadounidenses y hay 100.000 compatriotas nuestros que ganan con ello el sustento para ellos y sus familias”, afirmó.

Por su parte, el Departamento de Estado comunicó que ambos países siguen alcanzando nuevas cotas de cooperación y nuevos logros. El organismo destacó que Orbán y Trump han acordado desarrollar los lazos en los ámbitos de la energía, la defensa, el espacio y la seguridad en los viajes y en las fronteras.
En concreto, las partes firmaron un Memorando de Entendimiento sobre Energía Nuclear, así como un acuerdo con la empresa estadounidense Westinghouse para suministrar combustible nuclear estadounidense a la central nuclear Paks I de Hungría.
Este contrato tiene un valor aproximado de 114 millones de dólares. Asimismo, Hungría se ha comprometido a comprar gas natural licuado (GNL) estadounidense, en el marco de contratos que se prevé que tengan un valor aproximado de 600 millones de dólares.