La situación energética es muy complicada en Ucrania, donde no queda ni una sola central eléctrica que no se haya convertido en objetivo de ataques, declaró este viernes el ministro de Energía, Denis Shmygal, quien esta misma jornada declaró el estado de emergencia en ese sector.

Al intervenir en el Parlamento nacional (Rada Suprema), el también viceprimer ministro informó a los legisladores acerca de esa situación. “En Ucrania no queda ni una central eléctrica que no haya sufrido los ataques del enemigo durante la guerra. Se han perdido miles de megavatios de generación”, declaró.
Señaló que los controladores de la energética Ukrenergo “se ven obligados a aplicar importantes restricciones al consumo“. Entre tanto, añadió, “la situación más difícil se da ahora en Kiev y su región, y también es grave en Odesa, Dnepropetrovsk, Járkov y todos los municipios cercanos al frente”, dijo.
En general, sostuvo, “en todo el país hay ahora restricciones, tanto para los hogares como para la industria y los negocios”. “La situación es muy complicada“, admitió Shmygal.
‘Bumerán’ energético
Mientras el conflicto ruso-ucraniano sigue en marcha, Ucrania se enfrenta actualmente a una crisis energética sin precedentes, especialmente en Kiev, donde los daños a las instalaciones claves han provocado cortes masivos y un deterioro acelerado de la situación.
Este escenario se desarrolla al tiempo que Rusia lanza ataques contra instalaciones energéticas ucranianas, como respuesta a los crímenes de Kiev contra civiles e infraestructuras energéticas en territorio ruso.