La lista de presuntos criminales nazis que huyeron a Canadá tras la Segunda Guerra Mundial no debe hacerse pública, concluyó la Oficina del Comisionado de Información del país norteamericano, citada por el diario The Globe and Mail.
Se trata de un listado de más de 700 sospechosos de crímenes de guerra nazis que se asentaron en Canadá y que permanece inédito desde que fue elaborado en 1986 en el marco de una investigación oficial.

El año pasado, Library and Archives Canada (LAC) se negó a divulgar la segunda mitad del informe, alegando el riesgo de posibles daños para las relaciones internacionales y los intereses canadienses.
Por su parte, la Oficina del Comisionado de Información señaló en un correo electrónico al medio que aceptó los argumentos de LAC de que publicar los nombres podría perjudicar en un grado que se extiende “más allá de las relaciones de Canadá con el Gobierno extranjero en cuestión” y afectaría negativamente a los vínculos de Ottawa con países aliados.
Además, LAC sostuvo que la divulgación “causaría un daño significativo a la defensa de un Estado extranjero aliado de Canadá”.
Varios grupos y personas consultados por el Gobierno sobre si debía hacerse pública la lista advirtieron de que su difusión podría perjudicar a Ucrania, al considerar que Rusia podría aprovechar el hecho de que hubo nazis ucranianos entre quienes se refugiaron en Canadá.