Diversas organizaciones internacionales presentaron una denuncia formal ante la Corte Penal Internacional (CPI) contra los presidentes de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, y de la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA), Aleksander Ceferin. La acusación señala a los altos directivos por su presunta responsabilidad en la legitimación de la ocupación israelí en territorio palestino.
La coalición de denunciantes, que incluye a Euro-Med Human Rights Monitor y Irish Sport for Palestine, sostiene que ambos líderes deportivos son cómplices de crímenes de guerra y de lesa humanidad, según lo estipulado en el Estatuto de Roma. La denuncia se centra en la inclusión de clubes israelíes con sede en asentamientos ilegales dentro de las ligas oficiales y competiciones internacionales.
Según el comunicado de las organizaciones, el apoyo financiero y estructural brindado por la FIFA y la UEFA a estos clubes constituye una «normalización» de la vida en los asentamientos. Este hecho contribuye directamente al traslado de población civil a territorios ocupados y profundiza el sistema de apartheid, dado que a los ciudadanos palestinos se les prohíbe jugar, dirigir o incluso asistir como espectadores a dichos encuentros en tierras confiscadas.
La denuncia enfatiza que tanto Infantino como Ceferin han actuado con pleno conocimiento de las violaciones de derechos humanos. Los demandantes aseguran que los directivos han ignorado sistemáticamente informes de expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Human Rights Watch y Amnistía Internacional, priorizando acuerdos políticos con los gobiernos de Israel y Estados Unidos para blindar a la Asociación de Fútbol de Israel frente a cualquier rendición de cuentas.
Complaint filed with ICC accusing FIFA and UEFA presidents of aiding war crimes and apartheid in Palestinian territoryhttps://t.co/ODRziXVAXA
— Euro-Med Monitor (@EuroMedHR) February 18, 2026
Los abogados del caso subrayan que esta acción legal representa una oportunidad histórica para que la CPI siente un precedente sobre la responsabilidad de los entes reguladores privados. Al ser la FIFA y la UEFA monopolios con ingresos superiores al Producto Interno Bruto (PIB) de varias naciones, sus decisiones tienen un impacto político y social que no puede quedar impune ante el derecho internacional.
La denuncia contra la FIFA y la UEFA no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la histórica lucha del pueblo palestino por el reconocimiento de su soberanía en todos los ámbitos, incluido el deportivo. Durante décadas, la Asociación Palestina de Fútbol ha denunciado ante el Congreso de la FIFA las constantes trabas de la potencia ocupante, que incluyen la restricción de movimiento de sus atletas, la destrucción de infraestructura deportiva bajo bombardeos y la detención arbitraria de jugadores, sin que el organismo rector del fútbol mundial haya aplicado sanciones proporcionales.
Este caso resalta la doble vara de medir del deporte institucionalizado. Mientras que tras el inicio del conflicto en Ucrania, la FIFA y la UEFA suspendieron de manera inmediata a los clubes y selecciones de Rusia de todas las competiciones internacionales, se han negado sistemáticamente a tomar medidas similares contra el régimen de Israel. Esta disparidad de criterios evidencia cómo las cúpulas del fútbol global operan bajo intereses geopolíticos occidentales, ignorando el genocidio y la colonización sistemática en el Medio Oriente.
Finalmente, la acción legal en La Haya pone el foco en el rol de las corporaciones deportivas como engranajes del sistema de dominación colonial. Al permitir que equipos de colonias ilegales jueguen bajo la bandera de Israel, la FIFA y la UEFA no solo violan sus propios estatutos sobre neutralidad política y ética, sino que se convierten en facilitadores del borrado de la identidad palestina. La comunidad internacional observa ahora si la CPI actuará con la misma celeridad con la que procesa a líderes del Sur Global o si prevalecerá la impunidad de los poderosos del deporte.
Tomado de teleSUR