Cómo afectan los vuelos espaciales al cerebro de los astronautas

Cómo afectan los vuelos espaciales al cerebro de los astronautas

Las estadías prolongadas en microgravedad pueden modificar físicamente la posición del cerebro dentro del cráneo de los astronautas, explican investigadores de la Universidad de Florida en un artículo para The Conversation.

En un nuevo estudio, publicado en la revista PNAS, los expertos analizaron las resonancias magnéticas cerebrales de 26 astronautas, que fueron realizadas antes y después de sus misiones en la Estación Espacial Internacional (EEI) con la finalidad de determinar el desplazamiento del cerebro dentro del cráneo.

Cambios en el cerebro

Al comparar las imágenes antes y después de las misiones, los investigadores observaron que el cerebro de los astronautas se desplazaba hacia arriba y hacia atrás. Asimismo, al examinar más de 100 regiones cerebrales por separado, descubrieron que las áreas relacionadas con el movimiento y la sensibilidad mostraron mayores desplazamientos.

Por otro lado, algunas áreas cerca de la parte superior del cerebro de los astronautas que pasaron alrededor de un año en la EEI se desplazaron hacia arriba más de 2 milímetros, mientras que el resto del cerebro apenas se movió. Aunque la magnitud de estos cambios puede parecer pequeña, los especialistas destacaron que dentro del espacio limitado del cráneo, se trata de variaciones significativas.

Los resultados también muestran que muchos de estos desplazamientos tienden a retroceder parcialmente hacia sus posiciones originales al cabo de varios meses de regreso en la Tierra, aunque algunos efectos podrían persistir por más tiempo.

¿Por qué ocurre esto?

La microgravedad redistribuye los fluidos corporales hacia la cabeza, altera la presión interna y deja al cerebro prácticamente flotando dentro del cráneo. Según los especialistas, el desplazamiento cerebral no es uniforme, ya que se comprime en la parte superior y posterior mientras otras zonas se expanden, afectando al equilibrio y la coordinación. Los astronautas con mayores cambios fueron quienes más dificultades tuvieron para mantenerse de pie al volver a la Tierra.

Con las próximas misiones espaciales a la vista, incluyendo los viajes tripulados a la Luna de la misión Artemis de la NASA, los investigadores subrayan la importancia de seguir evaluando los riesgos de la microgravedad en el cerebro humano y de desarrollar contramedidas adecuadas.

Tomado de Actualidad RT