En un atroz crimen ocurrido en la ciudad estadounidense de West Fargo, Dakota del Norte, un hombre habría asesinado y desmembrado a su novia, para luego enviar mensajes de texto desde el teléfono de su víctima y hacerles creer a sus familiares que seguía con vida. Más aún, habría hecho desde allí búsquedas para hacer parecer que se había suicidado.
Según la acusación presentada por la Fiscalía y referida por medios locales, el sospechoso, identificado como Joshua Hite, habría matado a su pareja, Isadora Wengel, en algún momento entre el 3 y el 5 de enero de 2026. La hipótesis de la acusación es que tras asesinarla, la desmembró y desechó las partes en algún lugar no hallado hasta ahora. Como respaldo físico, el fiscal a cargo de la causa, Derek Steiner, presentó una hoja de sierra que contenía ADN de la mujer y otras pruebas forenses relevantes.
“Se alega que Joshua […] introdujo búsquedas en el teléfono de Isadora para engañar a los agentes en este caso; específicamente, para hacerles creer a ellos y a los familiares que se trataba de un suicidio”, argumentó el funcionario. Asimismo se alega, continuó, que el acusado “tomó el teléfono de Isadora y envió mensajes a sus familiares después del hecho, manipulándolos para que creyeran que estaba viva, ya después de su muerte”.
Por todo ello, los fiscales demandaron a la Justicia que se le impusiera a Hite, de 21 años, una fianza “inusualmente alta”, de cinco millones de dólares en efectivo, que estimaron proporcional a la gravedad del crimen que aparentemente perpetró, a lo que se añaden sus esfuerzos posteriores por engañar a la Policía y a la familia de Wengel.
Rompecabezas incompleto
La familia de la infortunada mujer, que tenía 24 años, reportó su desaparición a las autoridades el 7 de enero. Hite fue interrogado ese mismo día. Entonces afirmó que la había dejado en su casa en la madrugada del 5 de enero, que habían discutido el día anterior y que habían decidido terminar la relación que sostenían desde agosto pasado.
Empero, esa versión hizo aguas rápidamente porque si bien una cámara de seguridad lo captó manejando hasta la casa de la víctima, nadie bajó del vehículo. Además, los investigadores observaron que en su conversación con la Policía, Hite no mostró emociones y estuvo poco comunicativo.
La primera evidencia material la encontraron al día siguiente en un vertedero de basura en las afueras del apartamento donde vivía el sospechoso. Allí recuperaron láminas de plástico –una de las cuales tenía cinta adhesiva con sangre, que luego se comprobó que era de Isadora–, mechones de cabello que coincidían con el color del de la mujer desaparecida, toallas con “pequeños trozos de color naranja y manchas rojizas” y la hoja de una sierra de 12 pulgadas con rastros de ADN que coincidieron con el de Wengel.
Tras allanar el apartamento del acusado, encontraron el mismo tipo de láminas de plástico, bolsas de basura y cinta adhesiva que habían hallado previamente en el vertedero, así como un recibo de compra de esos artículos en una tienda local, más una tapa para contenedor de basura y masilla para paneles de yeso.
Adicionalmente, en las pesquisas se determinó que el automóvil que solía conducir el sospechoso se encontraba en el vecino estado de Minesota, a unos 100 kilómetros, a las 5:00 am del 7 de enero. Hite tiene familiares en esa zona y cursó la escuela secundaria en una localidad próxima a Fergus Fall.
Entretanto, la Policía le ha pedido a la población que notifique si encuentra una bolsa plástica de 107 litros, en la que creen que Hite ocultó los restos de Isadora. El presunto asesino quedó detenido bajo fianza y comparecerá nuevamente ante el tribunal el próximo 11 de marzo.
Tomado de Actualidad RT