Los países europeos se verán afectados económicamente por la escalada militar que comenzó el sábado con la agresión conjunta de EEUU e Israel contra Irán y la respuesta del país persa contra los intereses de dichas naciones en Oriente Medio.
A pesar de que apenas han pasado poco más de 48 horas del inicio de las hostilidades, ya son perceptibles sensibles aumentos en los precios globales de los principales insumos energéticos.
El gas sube un 40% y el petróleo un 8%
En el caso del gas, la subida ha llegado a alcanzar en esta jornada más de un 40% con el índice de referencia de los contratos europeos de gas natural, el TTF de Ámsterdam, superando los 45 euros (52 dólares).
El incremento se produce después de los recientes ataques de drones iraníes contra instalaciones de gas licuado en Qatar, que han hecho que la compañía estatal que las opera haya anunciado que interrumpe su actividad por seguridad.

Hasta el momento se han registrado ataques militares contra las instalaciones que posee en las ciudades de Ras Laffan y Mesaieed, si bien no se ha informado de los daños concretos producidos.
Irán también ha atacado una refinería de la mayor petrolera del mundo en Arabia Saudí, la planta de Aramco en Ras Tanura. Ese y otros ataques se han traducido en que el barril Brent, la referencia en Europa, rozó los 79 dólares, lo que supone una subida de alrededor de un 7%.
El Estrecho de Ormuz en el punto de mira
A los daños en infraestructuras hay que añadir la presión sobre el Estrecho de Ormuz, una ruta comercial por la que pasa diariamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y alrededor del 30% del de gas licuado.
Independientemente de que los países importen directamente de Irán o de la región afectada, el alza de los precios empuja a todo el mercado global y su encarecimiento afecta a todos los compradores.