Una fuga de gas natural y deflagración ocurrida en el yacimiento de Camisea, en la zona selvática de la región peruana de Cusco, ha provocado largas filas en grifos y estaciones del país, luego de que el Gobierno decidiera restringir la venta vehicular.
Medios locales informaron este martes que en regiones como Lima o Ica las colas son kilométricas. En Junín han comenzado a racionar el GNV (gas natural vehicular) y ya anunciaron un aumento del precio del petróleo, la otra opción para los conductores. Mientras que en Amazonas alertaron que podría haber desabastecimiento y riesgo de colapso.
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— Roger García (@RogerAderly) March 2, 2026
El lunes, en una resolución viceministerial, el Ejecutivo declaró emergencia nacional durante 14 días para garantizar el abastecimiento y dar prioridad al suministro de gas natural para uso residencial y servicios esenciales, por lo cual los transportistas son los mayores afectados.
En ese sentido, el representante de la Coordinadora de Taxis Amarillos de Lima y Callao, Jhony Martel, le avisó a la radio Exitosa que evalúan realizar un paro, dado que el 20 % de chóferes de su gremio tiene automóviles que solo se abastecen de GNV.
Largas colas en grifos por escasez de GNV
— Perú21 (@peru21noticias) March 3, 2026
Esta tarde, se informó acerca de ruptura del ducto de gas natural en Camisea y causó gran preocupación entre los choferes de la capital. Es así que rápidamente se formaron largas colas en los grifos limeños.
Fotos: Luis Julián
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“El impacto es importante”, afirmó el gerente de estudios económicos y estadísticas de la Asociación Automotriz del Perú, Alberto Morisaki, entrevistado por Canal N. En su cálculo, hasta 1,3 millones de personas podrían resultar afectadas, dado que los vehículos generan ingresos para miles de familias