Japón sufrirá una derrota “mayor e inevitable” si decide infringir la soberanía y la seguridad de China después de desplegar misiles de largo alcance en su territorio, declaró este miércoles el portavoz del Ministerio de Defensa chino, Jiang Bin.
Durante una rueda de prensa, el vocero comentó el anuncio de que Tokio empezó a desplegar misiles de largo alcance en una base del Ejército en la ciudad de Kumamoto, subrayando que se trata de la intención de acelerar la remilitarización de la nación insular y alterar los tres principios no nucleares: no poseer, no producir y no introducir armas atómicas en su territorio.
“Ahora, con el despliegue previsto de armas ofensivas de largo alcance, cuyo radio supera con creces sus fronteras territoriales, Japón ha abandonado por completo su pretensión de principio ‘exclusivamente orientado a la defensa’, estrategia de ‘defensa pasiva’ y política de ‘autodefensa'”, denunció Jiang.
Ante ello, manifestó que tales acciones ponen de relieve el resurgimiento del neomilitarismo en Japón, que —según el vocero— se ha convertido en “algo más que una tendencia peligrosa”, sino en “una amenaza muy real” que puede socavar la paz y la seguridad nacionales.
“Permítanme dejar claro a la parte japonesa que volver a su pasado beligerante y militarista no conduce a nada más que a la autodestrucción. Si la parte japonesa se atreve a utilizar la fuerza para violar la soberanía y la seguridad de China, solo obtendrá una respuesta contundente y sufrirá una derrota mayor e inevitable”, advirtió Jiang.
Este lunes, se informó que el Ministerio de Defensa japonés desplegará tales armas como “uno de los pilares de la capacidad de contraataque en caso de contingencia”. Según medios locales, los misiles tienen un alcance superior a 1.000 kilómetros y son capaces de atacar desde tierra a buques de fuerzas extranjeras.
Tomado de Actualidad RT