Europa inicia la temporada de recarga de almacenamiento de gas para el próximo invierno con sus principales depósitos bajo mínimos, reporta Bloomberg.
Según el medio, Gas Infrastructure Europe ha informado que las instalaciones neerlandesas se encuentran al 6 % de su capacidad, los niveles más bajos para esta época del año desde que existen datos en 2010. Asimismo, los inventarios de las instalaciones alemanas están a un 22 %, cifra también inferior a la normalidad.
El conflicto en Oriente Medio, especialmente tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por las fuerzas iraníes, ha comportado una reducción en la oferta mundial de hidrocarburos y ha disparado los precios energéticos. El gas de referencia ha subido más de un 55 % desde el inicio del conflicto, y las reservas europeas están apenas al 28 %, su nivel más bajo para estas fechas desde 2022. En consecuencia, la UE, que acaba el invierno sin provisiones, tendrá que aumentar su competición con los compradores asiáticos para asegurar el suministro de gas natural licuado este verano.

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, pidió en una carta a los Estados miembros del bloque que empiecen antes a llenar sus depósitos para evitar enfentarse a los precios elevados durante el verano, un aumento dado por la agresiva competencia por el suministro. Además, sugirió que los gobiernos hagan uso de la flexibilidad legislativa vigente de la UE y ajusten sus metas de almacenamiento al 80 %.
Según Bloomberg, hasta ahora la diferencia de precios entre estaciones no hacía rentable llenar los depósitos de gas, pero la situación está cambiando. Los daños en las instalaciones de Catar elevaron los contratos a largo plazo en Europa la semana pasada, mejorando los márgenes necesarios para incentivar el almacenamiento durante el verano.