EEUU e Israel atacan planta de medicamentos contra el cáncer en Irán

Medios iraníes informaron este martes sobre un ataque ejecutado por Estados Unidos e Israel contra la sede de la empresa farmacéutica Tofigh Daru, ubicada en la capital del país, Teherán. El centro de investigación es considerado clave para la soberanía sanitaria de Irán, al producir tratamientos críticos contra el cáncer.

La televisión estatal reportó que el bombardeo causó severos daños materiales en las instalaciones del edificio. Imágenes difundidas por medios locales confirman la magnitud de las afectaciones en la infraestructura tras la agresión militar.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, condenó la acción y la calificó como un ataque directo contra la infraestructura civil. A través de sus redes sociales, el Canciller denunció que los responsables actúan sin reparos contra instalaciones médicas fundamentales.

Araqchi advirtió que Irán responderá a esta agresión, el funcionario subrayó que Tofigh Daru cumple un rol esencial en la fabricación de fármacos, ante las dificultades impuestas por las sanciones internacionales que obstaculizan la importación de insumos médicos básicos.

Desde el pasado 28 de febrero, Irán enfrenta una agresión de Estados Unidos e Israel que registra más de 1.300 asesinados, incluyendo al antiguo Líder Supremo de Irán, Alí Jameneí, y numerosas víctimas civiles, entre ellas niños.

Las agresiones se han concentrado en infraestructuras de energía y sectores estratégicos; bajo esta misma línea de hostilidad, Donald Trump amenazó recientemente con tomar la isla de Jarg, principal terminal de exportación petrolera iraní.

Teherán mantiene sus fuerzas en máxima alerta respondiendo con misiles y drones contra bases militares y objetivos estratégicos en territorio israelí, e intereses estadounidenses en Oriente Medio. En este escenario, Irán reafirma su capacidad de control sobre el estrecho de Ormuz, punto geopolítico clave para el comercio energético global, como medida de disuasión ante la presencia militar extranjera y las constantes amenazas a su soberanía.

El bombardeo contra la planta de Tofigh Daru representa una peligrosa transición en el conflicto, al desplazar los objetivos militares y energéticos hacia el sector salud.

Al golpear la producción de medicamentos oncológicos, la coalición estadounidense-israelí profundiza el impacto humanitario sobre la población civil, utilizando la privación de servicios médicos y el ataque a suministros para pacientes con cáncer como un arma de guerra en una confrontación que amenaza la seguridad internacional.

Tomado de teleSUR