Se han registrado destrucciones a gran escala en el Líbano tras la masiva ofensiva israelí, descrita por las Fuerzas de Defensa de Israel como el mayor ataque coordinado en todo el país desde el inicio de la operación León Rugiente.
El ministro de Salud de Líbano, Rakan Nasser al Din, afirmó que los recientes ataques israelíes han dejado “cientos” de muertos y heridos en distintas partes del país.
“Los hospitales en nuestro país están abarrotados de víctimas“, lamentó el alto funcionario.
Medios israelíes, citando a la Cruz Roja Libanesa, reportan que más de 300 personas resultaron muertas o heridas en los bombardeos sobre Beirut. Un centenar de ambulancias de la Cruz Roja Libanesa están prestando asistencia en las zonas afectadas y trasladando a los heridos a hospitales, informó la organización.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, denunció que mientras su Gobierno dio la bienvenida al acuerdo entre Irán y Estados Unidos e intensificó los esfuerzos para alcanzar un alto el fuego en el Líbano, Israel “sigue ampliando” sus ataques, incluidos bombardeos contra barrios residenciales densamente poblados que provocan víctimas civiles.
Los ataques han alcanzado distintas partes del país, especialmente a la capital, señaló Salam, agregando que Israel actúa “sin tener en cuenta todos los esfuerzos regionales e internacionales para detener la guerra”. “Todos los amigos del Líbano están llamados a ayudarnos a detener estos ataques por todos los medios disponibles”, dijo.
Este miércoles, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una ofensiva masiva contra el Líbano, causando destrucciones a gran escala. El Ejército del Estado hebreo lo describió como el mayor ataque coordinado en todo el país desde el inicio de su operación León Rugiente.
La misma jornada, Tel Aviv declaró que sus ataques contra Irán han cesado, aunque el cese al fuego excluye al Líbano.