Las familias de las niñas que cayeron víctimas de la masacre en una escuela de Minab, en el sur de Irán, el primer día de los ataques de EEUU e Israel, solicitaron al papa León XIV que presione a las potencias mundiales para que abran “todas las vías de diálogo” con el fin de poner fin a las hostilidades, informa Press TV.
A través de una carta, describieron el ataque contra la escuela —que acabó con la vida de más de 170 alumnas y personal el 28 de febrero— como “resultado directo de la provocación y el apoyo de belicistas insensatos que desataron la destrucción sobre nuestras niñas inocentes” y solicitaron al pontífice que sea “la voz de sus hijas sin voz“.

“Hoy, en lugar de sentir la calidez del abrazo de nuestras hijas, nos vemos obligados a aferrarnos a sus mochilas carbonizadas y a sus cuadernos ensangrentados”, reza la misiva.
“Nuestras hijas jamás volverán a casa para construir un futuro mejor, pero nosotros, los padres afligidos, rezamos para que su mensaje de ‘deponer las armas’ sea escuchado, en un momento en que Estados Unidos y el régimen israelí avivan las llamas de estas atrocidades con sus exigencias desmesuradas”, se expone.
Los familiares de las niñas fallecidas expresaron la esperanza de que el papa sea capaz de contribuir a la paz duradera en la región y a crear un mundo donde ningún padre “se vea obligado a susurrar una nana cada noche sobre la fría lápida de su hijo”.
Los padres le agradecieron al pontífice por recordar al mundo la importancia de que la paz se logre “no mediante la fuerza y las armas, sino a través del diálogo“.