Gobierno de Mali establece toque de queda por tres días tras ataques a la capital

El Gobierno de transición de Malí, liderado por la junta militar que gobierna el país desde 2020, decretó este sábado un toque de queda nocturno de tres días en todo el distrito de la capital, Bamako.

La medida, vigente desde las 21:00 hasta las 06:00 horas, fue establecida como respuesta inmediata a una serie de ataques simultáneos perpetrados por grupos yihadistas y fuerzas independentistas que han sacudido la seguridad en la capital y otras ciudades del territorio nacional.

La decisión, formalizada mediante un decreto firmado por el Ministerio de Administración Local, ordena a los subprefectos, alcaldes y jefes de seguridad de Bamako y su periferia garantizar el cumplimiento estricto de la restricción de movilidad. El texto oficial precisa que la medida es “prorrogable si fuera necesario”, lo que refleja la gravedad de la situación y la posibilidad de una extensión del estado de alerta dependiendo de la evolución de los hechos.

Fuentes locales confirmaron que el anuncio fue seguido de inmediato por un gran despliegue de puestos de control de las fuerzas de seguridad en las principales vías de acceso y dentro de la ciudad, con el objetivo de prevenir nuevos incidentes y asegurar el orden público.

La ofensiva fue reivindicada por una alianza inusual entre el Frente de Liberación del Azawad (FLA), movimiento secesionista que reclama la independencia de la vasta región del norte conocida como Azawad, y el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda en el Sahel. El JNIM actuó de manera unilateral al lanzar ataques directos contra sedes civiles y cuarteles militares en Bamako y en ciudades del centro de Malí, siendo uno de los objetivos más críticos fue el aeropuerto internacional de la capital, cuyo espacio aéreo fue cerrado y los vuelos suspendidos temporalmente debido a la intensidad de los combates.

En respuesta a la agresión, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Malí emitió un comunicado asegurando que “grupos armados terroristas” intentaron asaltar varias plazas, pero fueron contenidos gracias a la reacción rápida del Ejército. Las autoridades militares reportaron que los atacantes sufrieron “reveses inmediatos” y que la operación se saldó con la “neutralización” de cientos de combatientes enemigos, afirmando que la situación “está totalmente bajo control” e hizo un llamado a la población para mantener la calma.

Este episodio de violencia extrema se inscribe en un contexto de inestabilidad crónica que afecta a Malí desde hace más de una década donde el país enfrenta una insurgencia dual en la que, por un lado están los movimientos secesionistas del norte que exigen la autonomía o independencia del Azawad, y por otro, grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda que buscan desestabilizar la región del Sahel. La junta militar, que tomó el poder en 2020 prometiendo restaurar la seguridad, ha visto intensificados los desafíos en los últimos meses, con ataques que llegan ahora hasta el corazón político y económico de la nación, poniendo a prueba la capacidad de respuesta del aparato de seguridad maliense frente a una amenaza multidimensional.

Tomado de teleSUR