Una mujer casi muere tras recoger un brillante escarabajo verde que le llamó la atención durante una excursión por un parque estatal estadounidense con sus hijos.
“Un escarabajo de color verde baya, el más hermoso que he visto en mi vida. Lo recogí y dije: ‘¡Guau, qué bonito eres!’. Y en cuestión de segundos, sentí un ardor intenso en todo el cuerpo“, recordó Antoinette Webb, de 44 años, sobre su experiencia la semana pasada en el Parque Estatal Fort Knox (Maine).
Webb sufrió una reacción alérgica repentina. Corrió junto con sus hijos hacia una tienda de regalos cercana, donde presentó dificultades respiratorias y se desplomó frente a Dean Martin, un directivo del parque. El hombre, un exmédico militar, le aplicó los primeros auxilios a la espera de los paramédicos, quienes finalmente lograron estabilizarla.
Posteriormente, Martin explicó que el insecto —un escarabajo tigre de seis manchas— no es venenoso, pero advirtió que hay que tener cuidado con sus pinzas. “Ella es una en un millón de personas que han presentado esta reacción grave“, destacó.