Los negociadores de los jugadores de béisbol y de los dueños iniciaron el martes conversaciones sobre el convenio colectivo que se prevén largas y enconadas para reemplazar el actual contrato laboral que vence el 1 de diciembre, y es probable que la administración proponga un sistema de tope salarial que el sindicato ha jurado no aceptar nunca.
Se realizó una sesión inicial de unas dos horas en la oficina de la Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas, a cinco minutos a pie de la sede de las Grandes Ligas de Béisbol en el Rockefeller Center de Manhattan. La reunión duró alrededor de dos horas y tenían previsto realizar presentaciones iniciales de cada parte sobre su visión del deporte y su economía. No se presentaron propuestas.
Entre los jugadores que asistieron estuvieron el infielder de los Mets Marcus Semien, integrante del subcomité ejecutivo de ocho miembros del sindicato, junto con sus compañeros de equipo de los Mets Clay Holmes y Austin Slater, informó a The Associated Press una persona familiarizada con la sesión.
El contrato laboral de cinco años vence el 1 de diciembre, y el comisionado Rob Manfred ha dicho repetidamente que la administración prefiere cierres patronales en la temporada baja a huelgas durante la campaña, con el objetivo de evitar la pérdida de juegos de temporada regular. No se han perdido de campaña regular por una interrupción laboral desde la huelga de siete meses y medio en 1994-95 que provocó la primera cancelación de la Serie Mundial en 90 años.
Tomado de Primera Hora