El subsecretario de Estado de EEUU, Christopher Landau, lanzó una dura acusación en contra de las protestas antigubernamentales que se han extendido en las últimas semanas por Bolivia.
“Se trata de un golpe de Estado financiado por esta alianza impía entre la política y el crimen organizado en toda la región”, dijo Landau, en una conferencia organizada por ‘Americas Society/Council of the Americas’.
En esa línea, aseguró que estaba “muy preocupado por Bolivia”, tras desvelar que había mantenido una conversación con el presidente boliviano, Rodrigo Paz. “No puede ser que tengas un proceso democrático en el que fue elegido abrumadoramente por el pueblo hace menos de un año y ahora tengas manifestantes violentos bloqueando las calles“, sostuvo el funcionario estadounidense en declaraciones recogidas por Reuters.
Alianza con el crimen organizado
Landau afirmó que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, se encuentra trabajando para intentar neutralizar el impacto de las manifestaciones populares. “Es malo para todos los países de América presenciar este tipo de incivilidad”, expresó al respecto.
A su vez, mostró su “pena” porque “esta apertura tan prometedora”, en alusión a las medidas decretadas por Paz, se “fuera al traste”.

Paz asumió el cargo el pasado mes de noviembre, tras conseguir el 54 % de los votos, acabando así con casi dos décadas de Gobiernos progresistas en el país sudamericano.
Las protestas estallaron con huelgas a principios de este mes. Se exigen mejoras salariales y se denuncian problemas de abastecimiento de combustible, además de una clara oposición a la reforma agraria iniciada por el nuevo Gobierno.
Paz ha defendido sus políticas de recorte de gasto y de subsidios, aludiendo a la crisis económica heredada del anterior gabinete. Sin embargo, en las últimas semanas en las calles se han generalizado las manifestaciones y bloqueos de vías de comunicación, con la participación mayoritaria de mineros, trabajadores del transporte y grupos rurales.