Por Prensa Latina /. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó hoy la acusación de Estados Unidos contra el líder de la Revolución cubana, Raúl Castro, y rechazó la visión injerencista de Estados Unidos.
“La autodeterminación de los pueblos. Ha habido históricamente una visión injerencista de Estados Unidos”, aseveró la dignataria al resumir su postura al respecto, en la cual criticó que lo estén imputando por algo que ocurrió hace tres décadas.
El Gobierno de Cuba repudió el miércoles la acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra Raúl Castro.
A través de una declaración, afirmó que la administración norteamericana “carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción» y calificó la imputación de “acto despreciable e infame de provocación política”, basado en la manipulación de un incidente de febrero de 1996.
En esa fecha fueron derribadas dos aeronaves de la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, que violaba repetidamente el espacio aéreo cubano.
La mandataria mexicana también aludió este viernes a denuncias realizadas por el expresidente boliviano, Evo Morales, en las que asegura que la Compañía de Inteligencia del Ejército de las Fuerzas Armadas de conjunto con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos busca detenerlo.
“La primera vez que se postuló Evo Morales lo acusaban (2004, creo que fue) de que estaba vinculado de una u otra manera al narcotráfico por ser dirigente indígena de una zona de producción de hoja de coca y el gobierno de Evo Morales pues ha sido el mejor que ha tenido Bolivia”, dijo.
Sheinbaum mencionó que los resultados de esa administración hablan por sí mismos: aumento del Producto Interno Bruto, la renta y el nivel de vida de la población; disminución de la pobreza y la desigualdad, y fortalecimiento de la soberanía sobre sus recursos naturales.
Expuso la visión de Estados Unidos de “que pueden influir en otros países” y expresó el desacuerdo de México con esa postura.
La jefa del Ejecutivo hizo referencia al hecho de que Washington siempre ha usado el tema del narcotráfico como pretexto para injerencia, llamó a tener esto claro y reiteró que su Gobierno colabora con el norteño, pero sin permitir operaciones conjuntas en territorio mexicano.