Por Aldo Díaz Lacayo y Padre Miguel d’Escoto
– su indispensable aporte revolucionario
Stephen Sefton, 14 de junio 2026
La constante guerra psicológica imperialista contra los gobiernos independientes del mundo mayoritario siempre afirma la superioridad cultural y moral del Occidente a pesar de su innegable historia centenaria de genocidio y criminal saqueo. Una tarea fundamental para los pueblos del mundo es la de resistir y superar la constante agresión de los poderes occidentales contra nuestras culturas. Esta lucha por la identidad soberana resalta la relevancia de la Iniciativa de Civilización Global lanzado en 2023 por el presidente Xi Jinping como un claro desafío contra los anti-valores de la cultura occidental que tanto daño han causado al desarrollo humano de los pueblos alrededor del mundo.
Sandinismo como fuerza civilizacional
En el caso de América Latina y el Caribe, las centenarias luchas por la independencia y la soberanía de los pueblos han aportado grandemente a la civilización humana. El Sandinismo es una de las expresiones más puras de esta fuerza civilizacional por la Paz y la Hermandad que contrarresta la anti-civilización occidental de soberbia, envidia, avaricia y odio. Es precisamente este choque civilizacional que provoca la interminable agresión político-militar, económica y cultural norteamericana. En el largo proceso de la liberación regional, la Revolución Popular Sandinista sigue siendo un punto de referencia esencial, por motivo de la auténtica democratización del país y también por su indispensable aporte a la emancipación cultural de los pueblos.
En ese sentido, Aldo Díaz Lacayo y Padre Miguel d’Escoto, a lo largo de sus extraordinarias vidas, proyectaron a nivel internacional la esencia antiimperialista de Nicaragua y la Revolución Popular Sandinista, con toda la fuerza moral y espiritual de Rubén Darío y del General Sandino. El legado de Aldo y Miguel sigue vivo y vibrante entre nosotros por motivo de su capacidad de sensata percepción, sus extensos conocimientos, su enfático compromiso ideológico y su comprensivo dominio de la práctica. La gran obra vital de ambos juntos permite apreciar plenamente las formidables dimensiones de los logros de la Revolución Popular Sandinista, de todas y todos sus héroes y mártires, del Comandante Carlos, del Comandante Daniel y de la Compañera Rosario.
Dos caminos, una fe revolucionaria
Padre Miguel nació en 1933 y el compañero Aldo en 1936, así que llegaron a ser adultos en el tiempo del golpe de estado en Guatemala de 1954, del heroico acto de ajusticiamiento de Rigoberto López Pérez y del triunfo de la Revolución Cubana. Aunque sus trayectorias como jóvenes fueron muy diferentes, Aldo como militante revolucionario y Miguel como sacerdote, sus experiencias los llevaron al mismo destino en defensa de la Revolución Popular Sandinista como diplomáticos comprometidos con un actuar de la más alta integridad moral y una incuestionable lealtad política. Ambos siempre afirmaron e insistieron en el liderazgo del Comandante Daniel. Por ejemplo, el Padre Miguel recuerda en una reflexión en 2011 sobre sus 50 años de sacerdocio:
“El segundo y definitivo llamado de Dios lo recibí cuando tenía apenas 16 años de ordenado sacerdote. Me vino a través del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la persona de Daniel a quien Él había encomendado guiar la liberación de nuestro pueblo, proyecto que aun sigue avanzando, firmemente, pero que aun requiere, y seguirá necesitando por mucho tiempo a Daniel, para seguir consolidándose y para consolidar también la monolítica unidad de América Latina y el Caribe, indispensable para hacer realidad nuestra definitiva independencia, soberanía e integridad territorial, aun amenazadas por diabólicas pretensiones de dominación de las potencias imperiales.”
El compañero Aldo también enfatizaba el liderazgo de Daniel al frente del proceso colectivo revolucionario. En una entrevista con el documentalista Thierry Deronne en 2010, Aldo explicó lo esencial de la tendencia estructural de la historia, él observó, “…esto es lo que hay que descubrir y por esto es que hay que seguir a Chávez, a Daniel, a Fidel, porque son los que lo descubren, tan sencillo como eso… los líderes saben que ellos emergen como producto de la lucha popular. No la dirigen. En el sentido de crear la dirección de la lucha.… el dirigente parte del colectivo, ya lo sabemos. Pero el colectivo finalmente requiere la unidad y esa unidad se expresa en alguien… que parte del colectivo, pero que se expresa en alguien.”
Por ese motivo, en Nicaragua, Tod@s Somos Daniel.
Victorias de la diplomacia sandinista
El Padre Miguel y el compañero Aldo implementaron su exitosa diplomacia a base de esta clara comprensión de estar aportando sus grandes talentos para defender y para llevar a cabo un proyecto revolucionario colectivo. Ésta es una parte fundamental de su legado porque sus valores de irrevocable compromiso con el pueblo, de humildad y lealtad en su actuar, siguen muy vivos en la práctica de nuestra Cancillería, como lo ha expresado el compañero Valdrack Jaentschke, “En el Sandinismo no hablamos de individualidades y de éxitos personales; hablamos de Luchas, de Compromisos y de Victorias que las construimos colectivamente”.
Gracias al liderazgo del Comandante Daniel, a los talentos y la labor comprometida del Padre Miguel y Aldo Díaz Lacayo y sus compañer@s, la diplomacia sandinista logró dos tremendas victorias en los extremadamente difíciles años de los 1980s. Una fue el proceso de negociaciones regionales libre de la interferencia norteamericana desarrollados inicialmente, pero sin éxito, por el Grupo de Contadora que culminó finalmente en los Acuerdos de Esquipulas II de 1987. La otra fue la sentencia en 1986 a favor de Nicaragua de la Corte Internacional de Justicia que condenó la guerra terrorista del presidente Ronald Reagan contra el pueblo nicaragüense.
En relación al complejo y largo proceso de negociación de los Acuerdos de Esquipulas que facilitaron el fin de los conflictos centroamericanos, independientemente de la injerencia norteamericana, el compañero Aldo explicó en una entrevista con el hermano Alberto Mora de Canal 4 en 2012, “Esquipulas fue el triunfo de Nicaragua en el Campo de la Diplomacia contra Estados Unidos. Eso sí es cierto, fue la última batalla librada a favor de la Revolución Popular Sandinista, esto también es cierto. Gracias a Esquipulas se da la pacificación interna, pero gracias a Esquipulas quedan vivos todos los Movimientos Guerrilleros, y gracias a Esquipulas queda vivo el Frente Sandinista.”
Y en relación al triunfo jurídico y diplomático de la condena del gobierno norteamericano por la Corte Internacional de Justicia, nuestro Comandante Daniel recordó en el Acto de Homenaje al Padre Miguel en 2017, “Recuerdo aquel momento en que reunidos con Miguel, él empezó a plantear que llevásemos a los Estados Unidos a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Bueno, yo le escuchaba con mucha atención, algunos Compañeros presentes… me decían aparte: “Esa es locura de Miguel”; pero yo le dije a Miguel: ¡Vamos adelante!… Y al final, por primera vez en la Historia era condenado un Estado, una Potencia; la mayor Potencia del Planeta era condenada por actos de terrorismo en contra de Nicaragua, por acciones criminales en contra de Nicaragua… Si entonces Estados Unidos le debía a Nicaragua más de 17,000 millones de dólares por los daños causados a este País, pues ahora eso seguramente está cuadruplicado o quintuplicado. ¡La Sentencia está viva!”
Darío, Sandino – unión y soberanía
Varios hilos de inspiración moral y espiritual se entrelazaron para fortalecer los lazos del compromiso revolucionario político y cultural que unieron al Padre Miguel y el compañero Aldo en la causa del Sandinismo. Ambos celebraban nuestro General Sandino como profeta de la unión latinoamericana y caribeña. Padre Miguel observó como, “Sandino era gran admirador de Bolívar. Sandino se entusiasmaba, porque las palabras de Bolívar resonaban en sus entrañas… Bolívar y Sandino estaban absolutamente claros que para que nos respetaran, nos teníamos que hacer respetar, y que la única manera era adquiriendo la fuerza que nos da la unión.”
Ambos también celebraban a Rubén Darío junto con Sandino. Aldo Díaz Lacayo señala que “Sandino y Darío no son ajenos el uno al otro. En su propia esfera, ambos son expresiones supremas del inconsciente colectivo nacional. Ambos invocan la sangre y la cultura de los pueblos originarios como base de su propia identidad y ambos reconocen la transculturación española como un factor irrevocable, pero no fundamental, de esa identidad. Ambos están igualmente abiertos al mundo, dedicados a la defensa de la libertad y a una visión religiosa y filosófica de la vida. En consecuencia, ambos son paradigmas nacionales, los máximos representantes de la identidad nicaragüense.”
El Padre Miguel profundiza esta apreciación cuando escribe en una reflexión, “A todos los que aún no hayan logrado insertar su espíritu en la corriente de Darío, Sandino y nuestros Héroes y Mártires, los invito a que lo hagan, conscientes de que para lograrlo no basta con haber leído sobre nuestra historia y sobre las hazañas de nuestros grandes próceres y héroes. Para muchos, lograr insertarse en lo medular de nuestra identidad y dignidad nacional implica tener que deshacerse de la influencia de los valores de la clase dominante que imposibilitan o, por lo menos, dificultan entrar en la lógica de las desposeídas mayorías”.
De manera más amplia, Aldo Díaz Lacayo y el Padre Miguel destacaron el aporte de la América Latina y Caribe revolucionaria a la causa un nuevo orden mundial a base de la solidaridad, el respeto, la igualdad y la Paz. En una entrevista de diciembre 2011 con el compañero Roberto Zuñiga, el Padre Miguel observó, “América Latina predica al Mundo… miren Compañer@s, ¡somos hermanos! Somos herman@s, tenemos que vivir junt@s por el Bien Común. Tenemos que Amar y Cuidar a nuestra Madre Tierra, conscientes de que ella puede vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ella. Estas son las ideas maravillosas que América Latina y El Caribe, están presentando al Mundo en este momento… por un lado, la necesidad de la Unidad ¡importantísimo! Pero por otro lado, una Unidad con contenido.”
Paz, Solidaridad, Amor Cristiano
En 2017 Aldo elaboró sobre como, “Resurge el pensamiento de Simón Bolívar, creador de la unidad geopolítica de América, y de su inserción en el mundo con el peso específico que le corresponde… Resurgen, con el mismo ímpetu revolucionario de hace doscientos años, los principios político-ideológicos independentistas de América, definidos mejor que nadie por Sandino cien años después: el nacionalismo, el antimperialismo, el latinoamericanismo, el internacionalismo, y el constitucionalismo. Valores propios.” Y el compañero Aldo también observó. “”En América Latina, la cultura de la Paz nació junto con la Independencia. No es nada nuevo. La gran preocupación de Simón Bolívar era la Paz.”
Es precisamente ese mensaje de Paz y Unión del Comandante Daniel y la Compañera Rosario que la Compañera invoca diariamente en sus mensajes a la nación. Nuestra Copresidencia siempre enfatiza la invencible continuidad de una cosmovisión derivado de los pueblos originarios, desarrollada por todos los y las héroes nacionales, desde los tiempos de la colonia española y la agresión de los filibusteros, desde Zeledón, Darío, Sandino, Blanca Araúz y el Comandante Carlos y sostenido ahora con toda su fuerza por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario. Toda la vida el compañero Aldo Díaz Lacayo y el Padre Miguel d’Escoto afirmaban y fortalecían este gran aporte de Nicaragua a la civilización global y un nuevo mundo de Paz y Solidaridad.
En el comunicado sobre su fallecimiento del compañero Aldo, nuestra Copresidencia declaró, “Al confirmar este viaje de Aldo a la Eternidad donde nos reunimos tod@s, damos constancia, agradecidos, de todo lo que su tránsito por esta Tierra y esta Patria Bendita, ha representado para la Historia, la Memoria y el contínuo Compromiso de tod@s con el Siempre Más Allá, Espiritual, Místico, Iluminado y Verdadero, que hemos hecho nuestro, siguiendo el legado de todos nuestros Héroes Patrios, y de Sandino, General de Hombres y Mujeres Libres.”
Y la Compañera Rosario declaró después del Acto Solemne en Homenaje al Padre Miguel D´Escoto,
“…qué és lo que nos llena a nosotr@s de Vigor todos los días ? El Amor Cristiano. Y ahí está Miguel, el Alma de Miguel, en ese Amor y en ese Compromiso que como Cristian@s hemos asumido, de Seguir Cambiando Nicaragua, Para Bien, y Para Mejor !… El Padre Miguel, con nosotr@s Siempre ! Y con nosotr@s caminando las Rutas de Victorias en las que vamos tod@s : Jóvenes de Ayer, Jóvenes Eternos, Jóvenes de Hoy, y l@s Jóvenes de Mañana. Vamos Adelante, Compañer@s…! Y Vamos Adelante, En Amor a Nicaragua, y en Amor entre nosotr@s mism@s, fortaleciendo todos los días la Paz, que és el principal Tesoro que tiene el Pueblo y las Familias nicaragüenses.”