Los tres hombres detenidos en Brasil por arrojar a una joven sin protección desde un puente abandonado en Limeira, Sao Paulo, afirman no recordar quién habría sido responsable de proporcionarle el arnés y de velar por su seguridad.
En su declaración policial, los tres empleados de Entre Cordas —la empresa de turismo responsable de actividades de ‘puenting’—, coinciden al asegurar que no recuerdan si cumplieron o no con las medidas de seguridad básicas, refiere G1.
Advertencia: las siguientes imágenes, pueden herir su sensibilidad
🚨🇧🇷 TRAGEDIA EN BRASIL: Una joven de 21 años, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, murió tras caer de 40 metros en la "Ponte do Esqueleto" (Limeira, São Paulo).
— 𝐈𝐧𝐞𝐬𝐃𝐞𝐥𝐀𝐥𝐦𝐚𝐌𝐢𝐚 (@InesBetancur1) June 13, 2026
Los operadores de la empresa "Entre Cordas" la levantaron en posición "superman" y la lanzaron al vacío olvidando por… pic.twitter.com/Mo0RDRAgvi
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ste tipo de deporte de riesgo consiste en lanzarse al vacío desde un puente, pero sujeto con una cuerda. Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una estudiante de 21 años, fue arrojada desde la estructura abandonada sin ningún tipo de elemento de seguridad y murió tras la caída libre.
El confuso testimonio de los detenidos
Luis Felipe Feliciano Egoroff, uno de los detenidos por homicidio doloso, le dijo a la Policía Civil que el equipo no poseía un esquema rígido de supervisión de seguridad, por lo que no había un único responsable.
“A veces no la ponemos nosotros [la cuerda], alguien más la revisa, otro más la revisa, otro más la pone. A veces lo hace una persona, luego viene otra y comprueba si está bien”, dijo.

Tras estas afirmaciones, las autoridades le preguntaron si había asegurado a Rodrigues de Freitas, a lo que respondió que no recordaba.
Maicon Fernandes Cintra, otro de los detenidos, admitió que había participado en el proceso de revisión del equipo. Sin embargo, al ser consultado sobre si había revisado la cuerda, también dijo que no podía recordarlo.
Por su parte, el abogado de los tres hombres, Rafael Gomes dos Santos, alegó que sus defendidos no pueden acordarse de lo que ocurrió porque se encuentran en estado de ‘shock’.
El jurista sostiene que los tres detenidos “no pueden explicar lo sucedido porque llevan años haciendo saltos” y nunca les había ocurrido algo similar.