Para mí, lo principal del sandinismo es que es nacionalista, antiimperialista. Por otro lado, creo que nosotros tenemos un altísimo grado de pragmatismo. No buscamos cómo copiar de nadie, tratamos de tener un conocimiento de nuestra realidad y encontrar respuestas y soluciones de acuerdo a lo que somos. No buscamos hacer lo que es ajeno a nuestras raíces históricas.
Nuestro anti-imperialismo no es un anti-Estados Unidos. Es la reacción de un país pequeño que no cree en el concepto de ‘soberanía limitada’ y aspira a ejercer su soberanía plena sin tener que sufrir la dominación sólo porque otro país tuvo la suerte de ser grande, rico y poderoso”.
Nora Astorga
Barricada/ El 14 de febrero de 1988, una día como hoy hace 34 años, falleció la combatiente histórica, revolucionaria y militante de la causa sandinista Nora Astorga, debido a un padecimiento crónico. Fue guerrillera, diplomática, representante de la Revolución Popular Sandinista ante las Naciones Unidas.
Norita, como la llamaba con cariño el padre Miguel d´Escoto, el Canciller de la Dignidad, falleció en la ciudad de Managua el 14 de febrero de 1988. Tenía 39 años cuando se rindió ante una enfermedad natural. Fue despedida con honores de heroína de la patria.
Desde su niñez abrió los ojos a la realidad, tocada por la miseria de los barrios marginales de Managua, donde hacía labores sociales, enseñando el catecismo, pero aprendiendo a cuestionar la pobreza. Estaba en Washington, en las entrañas del monstruo, adonde fue enviada por su padre para alejarla de las ideas que empezaban a tornarse demasiado críticas, cuando el 4 de abril de 1968 asesinaron en Memphis a Martin Luther King. Su contacto con el apartheid y las luchas por los derechos sociales de los afroamericanos, avivaron su conciencia.
No había marcha atrás. Regresó a Nicaragua y su opción era encontrarse con Sandino, con la lucha sandinista. Su conciencia social creció hasta llegar a ser militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional desde 1969, cuando la reclutó Óscar Turcios, su responsable de 1969 a 1973, cuando fue asesinado por la Guardia Nacional.
Fue el Frente Sandinista, decía Norita, el que dio sentido a su vida: «El grupo social en el que yo nací, en el que viví, en el que me manejaba entonces me parecía tan superficial… Fue el Frente el que dio sentido a mi vida, el que me dio el sentido de pertenencia a algo, el sentido de compartir valores, objetivos, ideales. Eso te hace muy fuerte. Porque ya no sos vos sola la que camina, siempre llevás a un compañero al lado”.
Nora Astorga, sirvió a la revolución con profundo amor y orgullo de ser nicaragüense. Como guerrillera en la lucha para derrocar a la dictadura somocista. Y en el gobierno revolucionario cumplió diversas tareas, la última de ellas como Viceministra de Relaciones Exteriores y Representante permanente de Nicaragua ante las Naciones Unidas en tiempos cruciales, en los que la lucha diplomática para contrarrestar los ataques contra la Revolución Popular Sandinista se libró con dignidad y patriotismo.
Un camino arduo en el que Nora Astorga, mantuvo su compromiso revolucionario, tomando decisiones y asumiendo riesgos. Estudiosa del sandinismo y sus valores, aplicando las ciencias sociales a la realidad nicaragüense. Tal como ella dijo en su última entrevista: «Recuperé a Sandino y entré al Frente Sandinista». Un reencuentro con Sandino, tal como lo planteó el comandante Carlos Fonseca Amador, Comandante en Jefe del FSLN.
En julio de 1987 en reconocimiento a su vida ejemplar, el gobierno revolucionario condecoró a Nora Josefina Astorga Gadea, con la Orden Carlos Fonseca Amador.
Fuente:
Revista Envío. Número 82 | abril 1988. Nora Astorga: el orgullo de ser nicaragüense. Entrevista.