El zona céntrica de Moscú amaneció cerrada ante protestas convocada este domingo, por los seguidores del bloguero opositor Alexei Navalny, quien se encuentra en prisión acusado de malversación a gran escala.
La policía informó que desde la Plaza Roja hasta la Plaza Lubyanka, se mantendrán restricciones peatonales y permanecerán cerradas siete estaciones del metro con acceso a esta área.
La portavoz del Ministerio del Interior, Irina Volk, apuntó que estas protestas facilitan la propagación de la pandemia de la Covid-19, de ahí que los participantes considerados que violan las regulaciones epidemiológicas establecidas por el país, podrían enfrentar cargos penales.
El pasado 29 de diciembre, la vocera del Comité de Investigaciones de Rusia, Svetlana Petrenko, confirmó que ese organismo reunió pruebas suficientes para acusar por malversación a Navalny y a otros de sus colaboradores.
Por tal motivo, el opositor fue arrestado el pasado 17 de enero a su regreso a Moscú de Alemania, donde se recuperó de un supuesto envenenamiento con una neurotoxina, hecho del cual acusó al Gobierno ruso.
El caso avivó una fuerte campaña contra Rusia en Occidente, que incluye presentar al país como una amenaza para la paz en Europa, lo que podría justificar el posible aumento de la presencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte cerca de la frontera rusa.
El Kremlin rechaza las acusaciones sobre las supuestas implicación de su Gobierno en el caso, y utilización de un arma de guerra prohibida por la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, con el fin de envenenar a Navalny.
Sobre el hecho, el presidente, Vladimir Putin, calificó de ‘terroristas’ a los organizadores de la convocatoria antigubernamental lanzada a través de las redes sociales, promoviendo, sobre todo, la participación de menores, adolescentes y jóvenes.
El mandatario ruso manifestó que solo los terroristas se escudan tras mujeres y niños.