El reto tuvo como escenario el salar de Bonneville, en el estado de Utah, un desierto de sal formado en la cuenca de un lago seco cuya superficie uniforme reduce la fricción.

El piloto británico Andy Green ha vuelto a hacer historia al establecer un nuevo récord mundial de velocidad en tierra para vehículos propulsados por hidrógeno. Este martes, alcanzó una velocidad media de 653,909 km/h a bordo del JCB Hydromax, un vehículo de 9,75 metros impulsado por dos motores de hidrógeno, según confirmó la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

El reto tuvo como escenario el salar de Bonneville, en el estado de Utah (EE.UU), un desierto de sal formado en la cuenca de un lago seco cuya superficie uniforme reduce la fricción. Green, de 64 años y expiloto de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido, necesitó dos pasadas en dirección contraria sobre una milla para que la FIA homologara el registro, que supera ampliamente la anterior marca de la categoría, establecida en 2004 por el BMW H2R con 298 km/h.

Con este logro, el británico suma un nuevo hito a su leyenda: en 1997 ya se convirtió en la única persona en romper la barrera del sonido en tierra al alcanzar los 1.227 km/h con el ThrustSSC. Además, en 2006 había establecido el récord para motores diésel en el mismo escenario de Bonneville, con 563 km/h.

Según la FIA, el Hydromax no fue construido para rivalizar con el récord absoluto de 1997, sino para demostrar el potencial del hidrógeno como combustible limpio.