El presidente de EE.UU, reiteró sus amenazas a Canadá, al afirmar que el país vecino se convertirá en el estado número 51 de su nación. 

“Todos están entrando –aceptando las reglas de Washington–; de lo contrario, tendrían que pagar aranceles enormes. Y terminarán convirtiéndose en el estado número 51, porque es la única forma en que esto funciona. Ya saben: nosotros no los necesitamos, pero ellos a nosotros sí”, dijo el mandatario en un acto de campaña desde el estado de Arizona.

Dislocación anglosajona desde Canadá hasta Reino Unido

Para justificar su aserto, Trump se preguntó retóricamente por qué Washington debería “estar perdiendo 80, 90 o 100.000 millones de dólares al año para mantener a un país” que no está alineado con los intereses de la Casa Blanca y vaticinó que en Ottawa “harán algo parecido a lo de Groenlandia”, con la que recientemente firmó un acuerdo del que también participó el Gobierno danés.

Posteriormente, anunció el inicio de exploraciones intensivas en busca de petróleo, gas y minerales en la mayor isla del mundo.