El exdiputado suizo Patrick Frei, quien respaldó medidas más estrictas contra delincuentes sexuales, ha sido acusado de haber drogado y abusado en más de 40 ocasiones de la hija menor de edad de su entonces pareja. La Fiscalía del cantón de Argovia, en el norte de Suiza, solicita cadena perpetua para el hombre, informó el medio local Tages-Anzeiger.
El hombre de 57 años pertenecía al partido populista de derecha Unión Democrática de Centro (UDC/SVP) y formó parte del Parlamento cantonal hasta su detención en septiembre de 2023. Poco antes de su arresto, firmó una petición que exigía aplicar con mayor rigor las medidas contra pedófilos.
Según la investigación, en total, Paula L. sufrió abusos durante unas 40 horas. Se reporta que las autoridades obtuvieron videos e imágenes de decenas de agresiones perpetradas por Frei. La madre de la menor atacada, Iwona L., y otra mujer también figuran entre las presuntas víctimas.
El expolítico afronta cargos por múltiples violaciones, coacción sexual, actos sexuales con menores, vulneración de la intimidad y tentativas de asesinato. La Fiscalía sostiene que las sustancias administradas colocaron a las víctimas en peligro mortal por riesgo de asfixia. No obstante, el sospechoso niega haber utilizado drogas de sumisión y rechaza partes fundamentales de la acusación. De momento, permanece en prisión preventiva y se mantiene la presunción de inocencia.
Las víctimas también denuncian el trato de las autoridades
Paula, ahora de 18 años, declaró a Tages-Anzeiger que una noche de abril de 2023 despertó parcialmente y sintió que alguien estaba sobre ella. “Fue como un sueño, era irreal“, recordó. En septiembre, su madre sorprendió a Frei cuando salía de la habitación de su hija y descubrió que ocultaba una cámara, tras lo cual llamó a la Policía y fue arrestado.
Sin embargo, las víctimas también denuncian el trato de las autoridades, asegurando que, al no ser ciudadanas suizas, les han negado la asistencia social completa. Aunque Iwona L. y Patrick Frei eran pareja, este figuraba oficialmente como su empleador, según lo estipulado en un contrato de trabajo. Al considerar que la relación laboral con el expolítico podía ser ficticia, con el fin de permitirle a la mujer permanecer en Suiza, la Oficina de migración local ha ordenado que madre e hija deben abandonar el país.
“Fuimos víctimas dos veces, traumatizadas dos veces: no solo por Patrick, sino también por las autoridades“, declaró Iwona. Ambas recurrieron la orden de deportación.




